Mi punto más alto en el estoicismo me hizo poder volver a desayunar antes de salir, después de 15 años con mi trastorno alimenticio. Con que esto se siente volver a ser normal como todos ellos…😌
Perdonarme por mis errores del pasado fue la parte más difícil, pero era necesario. Tardé en aceptar que tal vez nunca pueda ser nada más que esto, hasta que finalmente lo hice. Me redimo cada día tratando de alcanzar ser perfectamente suficiente, aunque la perfección no exista.
Elijo pensar que soy una anomalía en esta realidad, sobreviví solamente porque no pude hacer otra cosa. Hoy experimenté la muerte de forma diferente, me di cuenta de que en el absurdo de la vida el simple hecho de seguir con vida es un gran esfuerzo cuando no hay nada más.
Ya el viento no me mueve, ya el fuego no me quema, ya las olas no me llevan. Solo mi quietud me pertenece. Como roca que resiste sin esfuerzo, todo pasa y yo permanezco.