A veces, la vida necesita moverlo todo para reacomodar lo que realmente importa. No estás perdiendo el control, estás renaciendo.
Confía en el proceso, porque tras cada sacudida, siempre llega la calma y con ella, nuevas oportunidades.
¿Sabes cual es tu problema? No te gusta lastimar a nadie pero dejas que los demas te hieran a ti, deja de preocuparte por los demas y empieza a preocuparte por ti, tienes que empezar a ser fuerte.