Se puede emocionarse por los 90 minutos de futbol. Preocuparse por el país, enojarse con la FIFA y detestar la política y organización del gobierno de la CDMX.
La vida no es blanco o negro. Somos seres capaces de múltiples pensamientos y emociones.
!Agárrense!
No está mal emocionarse por el mundial. No está mal anhelar que México logre llegar lejos esta vez. Lo que sí está mal es ser indiferente ante el dolor de las madres buscadoras, la marginación de las sexo servidoras, el olvido del CNTE.
Que ser aficionado no te nuble la vista.
Envidia? Solo a mi hermano que tiene una relación increíble, lo quieren sus suegros, saca dinero de los árboles, tiene papá, sabe tener un equilibrio escuela-vida y sale con sus amigos porq viven cerca