Aprovecho que se retira @Jgomeznoya para recuperar el mejor final de una competición deportiva de la historia. Lo de aquel día no tuvo ningún sentido, pura inspiración.
@EtiquetaNegra44 MVP de robo. Lorenzo se merecía ese trofeo, sin duda alguna. España jugó al ritmo y tempo que marcaba Lorenzo. Anda que no le hemos echado de menos…
Hablemos de Juan Carlos Navarro.
Juan Carlos ha ganado todos los títulos posibles menos el oro en los JJOO (tiene dos platas). Ha sido MVP de la Euroliga, de un Eurobasket y máximo anotador en muchas competiciones.
Lo bueno de "La Bomba" es que va mucho más allá de títulos individuales y trofeos colectivos. Navarro es una forma de vida. Navarro es tener un físico con pinta de no haber levantado una pesa en su vida y meterle 20 puntos en una final a Kobe Bryant.
Navarro es parecer un oficinista mientras mete 35 a Macedonia en unas semifinales de Eurobasket.
Navarro es poder permitirte ser irregular, porque eres un genio que puede fallar 5 tiros seguidos y ganar el partido con dos acciones que solo él podría hacer.
Navarro es inventarse un recurso (La Bomba) que le permitía superar sus limitaciones físicas gracias a su calidad individual.
Juan Carlos es el tipo de los tiros imposibles, el que sabías que se iba a jugar la bola decisiva y nunca se iba a esconder.
Navarro era magia y todos hemos intentado imitar sus trucos.
Todos. Desde tú que estás leyendo esto hasta Stephen Curry que cogió el tiro a una pierna de Juan Carlos para incluirlo en su repertorio.
Navarro, cuando ibas con él, te hacia creer que podías ganar cualquier partido y torneo. Él mismo se creía el mejor sobre una pista de baloncesto.
Juan Carlos ha sido (junto a Raúl López) el mayor talento puro del baloncesto español. Su Eurobasket de 2011 fue pornográfico; jamás volveremos a ver tanta variedad técnica para meter canastas de todos los colores.
La pareja que formó con Pau Gasol ha sido la mejor de nuestra historia.
La Bomba se retiró hace cinco años y desde entonces el baloncesto es un poco menos bonito.
Navarro, te echamos de menos.