yo hace días: “Dios porfis distráeme el día de su cumpleaños para no estar pensando en él y en hablarle y eso”
yo el día de su cumpleaños: *amanece re enferma como si 7 trenes le hubieran pasado encima*
Dios es bien gracioso, lo amo
Podemos teorizar todo lo que queramos sobre lo placentero de estar solo, pero nada da más felicidad que el encuentro con un otro que realmente esperamos. Como cuando Exupéry escribe: si vienes por ejemplo a las 4 de la tarde, ya desde las 3 comenzaré a ser feliz.