Mi gata estaba adicta a los sobres de Whiskas. Cuando digo adicta, me refiero a que si no le daba uno al día me destruía la casa y, si llegaba la noche sin sobre, se me aventaba a la cabeza y me desgreñaba como poseída.
Le dio gastritis, empezó a vomitar sangre y la veterinaria me prohibió el Whiskas. Le recetó unas latas gastrointestinales carísimas. El problema fue que la desgraciada no se las quiso comer.
Entonces intenté engañarla. Le daba de comer a un gato comunitario con sobres de Whiskas, me traía el sobre vacío a la casa, metía la comida medicada adentro y se la servía.
La primera vez empezó a comer. De pronto se detuvo, se quedó viendo la pared unos segundos, me volteó a ver con una cara de odio puro y se fue.
Al día siguiente me observó atentamente mientras preparaba la comida. Cuando se la serví, ni siquiera la probó. Hizo un escándalo hasta que tuve que abrir un Whiskas de verdad frente a ella.
La veterinaria me dijo: “Déjala, eventualmente se lo va a comer”.
La cabrona eligió la violencia. Destruyó mi sala.
Al final encontré unos sobres gastrointestinales que sí le gustan. Ahora, cada vez que le voy a servir, se sienta a vigilar el proceso completo. No basta con que le dé el sobre. Tiene que ver cómo lo abro con sus propios ojos.
Esa culera descubrió que intenté estafarla una vez y jamás volvió a confiar en mí.
Está bien chida la relación parasocial que estás haciendo conmigo, por una morra que no vale absolutamente verga.
Cualquier cosa, chinguen a su madre las 2 ♥
Hace como 5 años, me gustó muchísimo una shava de aquí.
Luego la cagué (o sea sí pero no, porque lo que dije, quedaba con ella pero no era sobre ella).
Hasta la fecha me acuerdo, porque como persona y físicamente, era...es... Muy bonita 🥺✨