Sal con alguien que realmente quiera vivir la VIDA contigo. No solo cenas y sexo. Museos, clases de cocina, festivales, cerámica, conciertos, librerías, viajes por carretera, TODO.
Últimamente le pido mucho a Dios que me dé la sabiduría y la inteligencia emocional para entender que no todo tiene que salir como espero. Que me ayude a aceptar lo que no puedo controlar, soltar lo que no depende de mí y confíar en que no todo lo que cambia de rumbo está mal.