Lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloró mis lágrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.
A veces me quejo de la vida, pero luego recuerdo que todo lo que he querido siempre llega en su momento, que soy una persona bendecida, que la vida es maravillosa y que Diosito es inmensamente detallista conmigo.
Imagínate estar hablando mal de mí, y yo en mi casa sola, sin hablar con nadie, sin hacerle daño a nadie, solo tratando de entretener mi mente para no volverme loca por todo lo que está pasando en mi vida y repitiéndome una y otra vez que si voy a poder..
Voy a tirar un facto y me retiro. Cuando eres linda tienes que ser extremadamente amable para que la gente no te odie. El pretty privilege existe, pero el odio just because también.