Algún día les contaré a mis hijxs que tuve el honor de hablar en la Plaza de Mayo en el aniversario de la dictadura y que cerré mi discurso de una manera poética: pidiendo que se mueran todos los genocidas cagando en la cárcel como Videla.
Otra cosa sensacional del español de Argentina. Una persona dice algo y entonces alguien interviene con una anécdota relacionada empezando de este modo: "Callate que el otro día...". Callate. Es genial.