Es una noche muy triste, pero de verdad gracias por luchar hasta el último suspiro, nunca me había encariñado tanto con una selección y ustedes le devolvieron la fe a todo el país.
En las mejores y en las peores siempre te amaré, México.
Nos regalaron la mejor fase de grupos mundialista en toda la historia del fútbol mexicano. Hicieron un partidazo imperial ante Ecuador en los dieciseisavos de final. No recibieron ningún gol durante 4 partidos consecutivos. Lucharon hasta el último segundo ante Inglaterra en los octavos de final. Y lo más importante de estas semanas: le regresaron la ilusión, la felicidad y la motivación a todo un país.
Gracias por elegir a México, Julián Quiñones. Gracias por nunca rendirte, Raúl Alonso Jiménez. Gracias por tu atrevimiento, Gil Mora. Gracias por tus atajadas, Tala Rangel. Gracias por dar el mejor torneo de tu vida, Piojo Alvarado. Gracias por nunca dejar de correr, Erik Lira. Gracias por tu liderazgo y ejemplo, Memo Ochoa. Y gracias a todos los integrantes de esta selección porque, aunque el sueño no se cumplió, representaron con honor, dignidad y orgullo a México.
Sí, aunque hoy todo es tristeza, decepción y dolor, este grupo de jugadores SÍ representó lo que es México. Nunca vamos olvidar este torneo. Y nunca vamos a olvidar todas las emociones y toda la ilusión que nos hicieron sentir. Porque de eso, precisamente, se trata el fútbol, y la vida misma.
Gracias, México.
Y lo decimos hoy, mañana y siempre:
¡¡NO HAY ABSOLUTAMENTE NADA COMO SER MEXICANO!!
México es muy amable con otros países, pero si escuchan con atención nuestro himno, se trata de que si te metes con nosotros, te partimos tu madre. Porque aquí somos el amigo de todos, pero el pendejo de nadie. 😌