Dios nuestro, que esta noche sea la oportunidad para descansar, para aliviar nuestra fuerza, para seguir creciendo en esperanza y en tranquilidad en medio de las dificultades que podamos estar atravesando. Bendito y alabado seas.
🚨 ÚLTIMA HORA: No es casualidad que estés leyendo esto; Dios ya está moviendo cosas a tu favor. En los próximos 3 días se abrirán nuevas puertas, llegarán nuevas oportunidades y tendrás bendiciones inesperadas.
Si así lo crees, responde: AMÉN 🙏
🚨 ÚLTIMA HORA: No es casualidad que estés leyendo esto; Dios ya está moviendo cosas a tu favor. En los próximos 3 días se abrirán nuevas puertas, llegarán nuevas oportunidades y tendrás bendiciones inesperadas.
Si así lo crees, responde: AMÉN 🙏
Dios nuestro, gracias por todas las bendiciones que has puesto en nuestras manos hoy: la vida, los alimentos, las personas que nos aman, la fuerza para salir adelante... son muchas las razones para agradecerte hoy desde nuestro corazón. Bendito seas.
Dios nuestro, bendito seas por siempre. Hoy solo queremos declarar tu grandeza y reconocer que todo lo haces bien. Eres un Dios bueno y siempre estás dándonos lo mejor. Bendito sea tu nombre por siempre, este día será una oportunidad para seguir luchando y venciendo.
Dios nuestro, terminamos este día con la certeza de que no ha habido ni un solo segundo en el que no hayas estado a nuestro lado bendiciéndonos y llenándonos de toda tu fuerza. Gracias por hacer posible todo aquello que a veces creemos imposible.
Dios nuestro, estamos listos para vivir este día con esperanza y con perseverancia. Saldremos adelante hoy, viviremos dando lo mejor de nosotros, y no olvidaremos nunca tu compañía y tu fuerza. Gracias por amarnos.
Dios nuestro, estamos listos para vivir este día con esperanza y con perseverancia. Saldremos adelante hoy, viviremos dando lo mejor de nosotros, y no olvidaremos nunca tu compañía y tu fuerza. Gracias por amarnos.
El que habita al abrigo del Altísimo se acoge a la sombra del Todopoderoso. Yo le digo al Señor: «Tú eres mi refugio, mi fortaleza, el Dios en quien confío». Salmo 91,1-2
Dios nuestro, ponemos en tus manos nuestra mente para que la llenes de lucidez, nuestro corazón para que le des paz y serenidad, nuestras manos para que nos des la firmeza y el carácter para hacer lo correcto.