Hay personas que primero escriben una versión de ti y después intentan encajarte en ella.
Lo que dices ya no llegará a sus oídos: llegará a la historia que eligieron creer.
“Tus emociones son una herramienta poderosa y si las expones a quien no tiene la madurez para manejarlas, terminas cargando con el doble de peso: tu dolor y el juicio ajeno”