Insisto porque el punto es central. Si Trump puede secuestrar al presidente de Venezuela sin consecuencias reales, Xi Jinping también podría hacer lo mismo con el presidente de Taiwán o Putin con Zelensky. Cuando el derecho internacional, la soberanía y el principio de no injerencia se aplican de manera selectiva, dejan de ser reglas y pasan a ser excusas. En ese escenario no hay límites jurídicos, solo poder. Y cuando el poder reemplaza al derecho, el conflicto deja de ser excepcional y se vuelve norma.
Como siempre, mando la felicitación de año nuevo que mi padre solía mandar a sus amigos, hasta que falleció hace ya algunos años. La felicitación me parece tan buena que yo, a su vez, la mando a mis amigos, todos los años, tal y como la leí la primera vez:👇