La parte más fea de irse a dormir triste es que apenas te despertas, lo haces con el mismo nudo en la garganta. Y por un segundo no te acordás, hasta que te volves a sentir igual o incluso peor.
Como le explico a mi cabeza que fue solo un día, que no es verano, no son vacaciones, que estoy en semana de parciales, que me tengo que poner a estudiar ya y que para estar así, faltan 2 meses.