Me da risa cuando me dicen: “y qué hiciste este finde?” Como si hubiera hecho paracaidismo o algún deporte extremo. Tengo 30, fui al super, lavé ropa, ordené mi cuarto, me tome un café y avancé unos capítulos de mi serie.
Dejen de culpar a los docentes y háganse cargo de sus hijos. Sáquenles las pantallas y métanlos en deportes. Mírenlos a la cara. Oblíguelos a cenar en familia. Pregúntenles cómo están, qué hicieron, si tienen tarea. Revisen sus cuadernos. Llévenlos al pediatra y al psicólogo.