Poquito se habla de Pau Cubarsí, campeón del mundo y MVP juvenil con apenas 19 años. Central de élite. Acá el calvo resentido de @velezfutbol decía (o dice) que no es garantía de nada.
Lo de Argentina y sus jugadores no solo se explica con lo de “huevos”, “actitud”, “cabeza”, etc. Hay algo más profundo e increíblemente obvio.
Ellos tampoco, o en su gran mayoría, no nacieron en cunas de oro. Son villeros, son del interior, también tuvieron necesidades y hoy, también son igual o más multimillonarios que los nuestros.
Lo de ellos, más allá de lo actitudinal y mental, es amor a la profesión. Ellos son profesionales del fútbol, ellos viven para el fútbol, mueren para el fútbol. Todo su entrenamiento, su vida, va en torno al fútbol.
El futbolista colombiano no es así, ni el de club ni el de selección. No lo digo yo, lo dicen ellos mismos cuando están allá: ya llegamos. Ellos no aman su profesión, aman lo que su profesión les dio. Amar la profesión es ir más allá.
Lo primero que se debe cambiar para que algún día tanto en clubes como en selecciones podamos tener procesos exitosos es que se cree una cultura de amor por la profesión, de más allá de las 3 horas en la mañana.
El jugador colombiano o empieza a amar la profesión o seguirá siendo un comodín en un fútbol cada vez más profesional.
Sí habrá Finalissima y en el escenario más grande del deporte: en la Copa del Mundo. Los campeones actuales de Europa y América. España y Argentina; era una deuda pendiente. La primera de Lamine Yamal o la segunda de Leo Messi. La mejor final de todas. Sonríe el barcelonismo.
Te das cuenta de que nada es como antes cuando el Home Run Derby (Festival de Cuadrangulares) ya no va con la narración de Ernesto Jérez en Espn sino por Netflix.
Francia, España, Inglaterra y Argentina. Los cuatro mejores del ranking. Los cuatro, campeones del mundo. Fácilmente las mejores semifinales de la historia de los mundiales.
Y qué buen equipo Suiza, el que haya dicho que era un equipo fácil es porque nunca ve fútbol o es un triunfalista. Suiza es serio, ordenado y te deja pocas chances. Si el físico le da, puede complicar a Argentina el sábado.
Espero no ver más a James con la selección. Se quedó en el 2014 y se le agradece pero no va más. Su egoísmo truncó un mejor juego y sacrificó a jugadores que venían dándolo todo. NO MÁS JAMES. Ah, y a Luis Díaz le quedó grandísimo el Mundial también.
Ahora toca aguantar las historias de WhatsApp de la futbolperrada que coge todo de recocha y que ve fútbol cada 4 años haciendo los comentarios más estúpidos posibles.
Como en 2018: jugando de amarillo y blanco, el rival de rojo, pateando penales. Así quedó eliminada Colombia. ¿Duele? Como siempre. Pero se perdió cuando Campaz erró una oportunidad clarísima frente al arco.
Victoria cómoda de Colombia, la más tranquila en lo que va de Mundial y sigue en curva ascendente. Ahora viene Suiza en Vancouver, al que ya le ganó en 1994 tras estar eliminada. Este equipo tiene con qué. ¡Vamos!