Lee con atención, porque esto te devolverá la libertad que creías haber perdido.
Te enseñaron que primero debías sanar para luego vivir. Primero ordenar la casa y luego invitar a los invitados. Primero sentirte fuerte y luego levantar el mundo. Y ahí te quedaste, atrapado en la sala de espera de tu propia vida, esperando a que llegara un "bienestar" que nunca terminaba de instalarse.
Pero la verdad es más salvaje y más misericordiosa.
Tú no eres una máquina que necesita estar afinada para funcionar. Eres un río que fluye incluso cuando sus aguas van turbias.
La fuerza que buscas no está en la rigidez del roble que nunca se dobla, sino en la humedad de la semilla que rompe el cemento desde la oscuridad, desde lo pequeño, desde lo que aún no entiende cómo va a salir el sol.
Permítete estar roto. Permítete no tener las respuestas. Permítete ese cansancio que te llega hasta los huesos. No eres menos por sentirte así. Al contrario: tu grandeza se mide ahora, justo ahora, por tu capacidad de habitar ese vacío sin dejar de moverte.
No se trata de avanzar con paso firme y mirada altiva. Se trata de ese paso diminuto, torpe, casi ridículo, que das cuando lo único que tienes claro es que rendirte tampoco es una opción. Es el paso del que va de rodillas, sí, pero yendo hacia adelante.
Esa rodilla raspando el suelo no es un signo de derrota. Es el sonido de tu espíritu diciendo: "Aquí sigo. No me he ido. Y mientras me mueva, la historia no ha terminado".
Hoy no te pido que te sientas bien. Te pido que te muevas.
Un mensaje de texto a ese amigo que has evitado. Un vaso de agua cuando solo querías quedarte en la cama. Una respiración consciente antes de responder con ira. Ese es tu paso de rodillas.
¿Qué hacer?
Identifica UNA cosa pequeña que has estado posponiendo porque "no estás en tu mejor momento". Hazla ahora. Mírate haciéndola. Y al terminarla, pon tu mano en el pecho y di en voz baja o en tu mente: "Este es mi poder. No necesito estar bien para seguir siendo yo."
Bendecida noche 🙏🏻💫✨
#EfectoPositivo