Como diría un amigo; a veces me agüita no tener un doctorado, luego me acuerdo que hay quien lo tiene y dice que los ortodoxos no creen en la Trinidad y se me pasa.
Allí donde la humanidad corre el peligro de perder su rostro, nosotros, los cristianos, alzamos los ojos hacia el Dios que se hizo carne, sabiendo que «el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado».
- León XIV, encíclica Magnifica Humanitas
He elegido dejar de seguir a los influencers cristianos y católicos ya que sus temáticas me parecen superficiales. Recomiendo enfáticamente buscar conocimiento en libros y suscribirse a universidades (sus canales) que proporcionan conferencias valiosas sobre filosofía y teología.
Escuché a Mauricio Beuchot: en filosofía hay modas, pero la verdadera filosofía dialoga incluso con los pocos. Como diría Ernesto Sábato: la moda es legítima en los vestidos, no en el pensamiento. Si vives por modas intelectuales, cuestiona tu vocación de pensador.
«Las lecturas de la Biblia no siempre serán las mismas, el problema no es la Biblia sino nuestra infantil capacidad de profundizar en las palabras. Es nuestro corto entendimiento lo malo al leer la Biblia; el conflicto no es la Biblia sino tu superficial interpretación.»
Resulta intrigante ver a líderes religiosos veteranos que, a pesar de su avanzada edad y proximidad a la muerte, mantienen actitudes juveniles y se aferran a su reputación y poder de forma inmadura. Es esencial que reconozcan su mortalidad.
Sería bueno que muchos neo-calvinistas, bautistas y algunos reformados hubieran reconocido la gran deshonestidad intelectual ejercida contra el arminianismo hace algunos años. En este momento, debería existir una mayor comprensión respecto a la especulación escolástica reformada.