Yo apoyaba mucho al principio a este tío, pero le veo ahora ahí, haciéndose fotos con fans, saludando al público, vanagloriándose de la atención que recibe, y empiezo a creer que J.J. Jameson tenía razón: a Spider-Man le mueve la búsqueda de fama, no la lucha contra el crimen.