A la izquierda el fruto del algodón silvestre que en unos seis mil años de domesticación se transformó en el de la derecha. De un arbusto con fibras cortas y amarronadas pasó al cultivo anual con fibras largas y blancas que conocemos hoy. Veamos qué pasó.
El campo está cambiando para siempre.
Esta máquina no es ciencia ficción, es el fin de los herbicidas. ¿Estamos preparados para lo que viene?
Aigen ha creado robots solares que eliminan malas hierbas planta a planta, sin químicos ni manos humanas.
La agricultura real es un caos de barro y clima, pero estos rovers ya ahorran hasta un 90% en costes operativos.
¿Es este el fin del agricultor tradicional o su mejor aliado?
Si algo caracteriza a este nuestro terruño llamado península ibérica es la variabilidad en la lluvia.
Desde 1990, así se han distribuido las precipitaciones cada año. Se observan ciertas zonas que destacan incluso en años secos respecto a su entorno (Gredos, Grazalema)
Los romanos no trajeron el castaño a España. Los estudios paleobotánicos modernos han desmontado el mito.
Mito que me enseñaron de pequeño en Asturias, en la escuela, donde la castaña era pilar de la alimentación rural hasta no hace tantas generaciones (igual que en Galicia, León, Cantabria...). La hipótesis era que el castaño lo habían plantado los romanos para alimentar a las legiones y a los esclavos de las minas. Es lo que sigue diciendo la divulgación más extendida aunque la paleobotánica reciente ha venido a corregirlo.
El Castanea sativa estaba aquí antes que las legiones. Análisis polínicos del Pleistoceno encontraron polen de castaña en la franja cantábrica hace unos 12.000 años y restos carbonizados en hogueras de cuevas prehistóricas confirman uso humano pre-romano. El trabajo de Roces-Díaz et al. (Palaeogeography 491, 2018) identifica la cornisa cantábrica como uno de los principales refugios climáticos del castaño europeo durante la última glaciación, hace más de 20.000 años. Asturias era tierra de castañares antes de Roma. Lo que los romanos hicieron fue expandir su cultivo.
El peso de la castaña en la cultura material asturiana se mide en la lengua. La faya (haya) y el castaño comparten raíz indoeuropea *bhag-, que en origen significaba "comer", "alimento". La misma raíz da el griego phagós (comestible) y el latín fagus. En la mente neolítica, los árboles que daban fruto seco para superar el invierno (castaño, haya, roble, avellano, nogal) eran el alimento por defecto. La etimología recoge una jerarquía agrícola que precede a Roma en miles de años.
Hasta la llegada masiva de la patata (siglo XVIII-XIX, tarde en Asturias), la castaña fue la base calórica del invierno cantábrico. Los documentos de los monasterios benedictinos y cistercienses del noroeste peninsular registran el cultivo del castaño como el segundo más rentable tras la viña. Los contratos forales medievales fijan rentas en castañas. En Galicia, donde la pervivencia es paralela, la patata recién llegada de América se llamó castaña da terra y ese fue el alimento al que pretendía sustituir.
El paisaje conserva la huella. Asturias tiene un 72,6% de superficie forestal frente al 54,7% nacional. De ese 72,6%, el 85,8% son frondosas, con peso considerable de Castanea sativa.
La toponimia lo refrenda: Castañera, Castañedo, Castañeu, El Castañar de Bermiego (con el famoso castañar milenario). El amagüestu (fiesta otoñal de asar castañas) es pervivencia de la cultura milenaria de la castaña.
Y de ahí salió el pote. El pote asturiano es anterior al descubrimiento de América. Antes de las fabes (Phaseolus vulgaris, americanas) y antes de la patata (americana), el pote llevaba nabos, castañas, berzas y carne de cerdo. La castaña era el aporte calórico de la olla campesina. Su variante todavía viva, el pote de castañes o potaxe de castañes, es testimonio de aquella cocina anterior al intercambio colombino: castañas, patatas (ya añadidas aunque en algunos casos se suprimen), chorizo, morcilla y tocino, en algunos casos con berza y sin fabes. Receta más cercana a la matriz medieval del pote que la versión canónica con fabes y berza.
Receta del pote de castañes en el primer comentario (hay muchas variantes, no hay una canónica).
Bibliografía recomendada:
– Roces-Díaz, J. V. et al., "Glacial refugia and mid-Holocene expansion delineate the current distribution of Castanea sativa in Europe", Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology 491, 2018, pp. 152-160.
– Patrik Krebs, Marco Conedera et al., "Revising the sweet chestnut refugia history of the last glacial period with extended pollen and macrofossil evidence", Vegetation History and Archaeobotany, 2019.
– José Antonio López-Sáez et al., "Unraveling the naturalness of sweet chestnut forests in central Spain", The Holocene 27, 2017.
Las plantas forman simbiosis con organismos que colonizan sus raíces. Pero la relación tiene asperezas. Las plantas favorecen a los simbiontes de alto desempeño y castigan a los remolones. A su vez, los microbios manipulan a las plantas en beneficio propio.
Imagine que usted es Ganadero de Merinas y tiene pepitas de oro (lana), pero nadie se las compra. Y ve en los mercados que la réplica del oro de plástico (tejido sintético) se cotiza como si fuera el oro
Pues eso es lo que le ha sucedido a España 🇪🇸y sus ganaderos de merino🐑
Mediante modelos de simulación muestran que sistemas que integran agricultura con ganadería usan más eficientemente el nitrógeno, principalmente a través del reciclado de estiércol.
🇪🇸 fue el principal productor mundial de lana merina durante siglos, manteniendo un monopolio férreo sobre esta preciada fibra. Aquellos rebaños pastaban en la España Rural, prevenían incendios y mejoraban la biodiversidad. Hoy la ropa es de Poliester (plástico) #reflexion
Rosemary is not pruned to keep it small. It is pruned to keep it alive. The bush that goes woody at the base with a tuft of green on top is not old — it has been pruned incorrectly, or not pruned at all. 🌿
The fatal rule
Rosemary will not regenerate from old wood. If you cut into the brown, woody part of a stem — below the zone of green foliage — that stem is dead. No new buds will emerge from it. It stays as a dead stump. This is why a rosemary clipped repeatedly with hedge shears becomes bald at the base within three to four years: each clipping shortens the green zone slightly further, and eventually the bare wood dominates. Once the base is fully bare and woody, the plant cannot be recovered.
Lavender behaves the same way. Sage too. But rosemary is the most unforgiving.
The correct cut
Always cut only in the green part of the stem — where foliage is visible. Cut 2-3cm above the junction with a smaller green side shoot. That side shoot becomes the new growing tip. One rule of thumb: if you can see green below the cut point, it is safe. If you see brown below the cut point, you are killing that branch.
Never use hedge shears on rosemary. They cut green and old wood indiscriminately and destroy the plant from the base up. Use secateurs, branch by branch, checking each cut is in green wood. A normal-sized rosemary bush takes ten minutes.
When to prune
The main prune is after flowering — late April to May in most of England, earlier in sheltered or south-facing positions. Wait until the flowers have finished (they are important for early pollinators when little else is out) then cut back the new season's growth by about one third, always above a green side shoot.
A second light tidy in September to shape before winter. Do not prune after October — new growth stimulated by cutting will not harden in time before the first frosts and the soft tips will die back in cold weather.
Never prune in winter.
How much to take
For an established healthy bush: shorten the current season's stems by roughly a third, always above a leaf pair or side shoot. Each correct cut produces two new branches from below the cut point — the more correctly you prune, the denser the bush becomes.
If the bush is already partly woody at the base: do not attempt a hard cut to the base. Rosemary cannot be renovated like a rose. The only option is gradual reduction — each year, cut the tallest stems back to the lowest green zone you can find, allowing more light to the base. Over two to three years the bush lowers itself progressively. If the base is entirely bare and brown — replace the plant and prune the new one correctly from the start.
Harvesting as pruning
The simplest maintenance is to use the rosemary regularly in the kitchen. Every sprig cut for roasting is a micro-prune that keeps the bush compact without any dedicated pruning session. The healthiest rosemary in the garden is the one harvested from every two to three days — regular cutting is the perfect pruning.
The ideal shape
A correctly maintained rosemary bush is a low dome — wider at the base, rounded at the top. Light reaches all sides equally. Achieve this by cutting the upper stems slightly shorter than the lateral ones — the lower centre forces light inward and prevents basal dieback.
Avoid columnar form (tall and narrow): the top shades the base, the lower leaves drop, and the plant becomes a green spike on a brown stick.
Ten minutes with secateurs after flowering is all a rosemary bush needs to live for twenty years. ✂️
Esta que ven aquí, tranforma la hierba en carne, lana y leche. Es responsable de muchos de los paisajes del País Vasco y Navarra en los que nos fotrografiamos. Disemina las semillas de muchas de las flores que nos apasionan y previene de inccendios
📷ArdiLatxa
Cero filtros. Era el único ángulo del que podía sacarlo. El sol justo detrás. Es uno de los ejemplares de La Tejera Milenaria en el Nacimiento del Río Guadalquivir
La semilla del pino canario 🌲está provista de un ala membranosa que le permite dispersarse por el viento. Este mecanismo es común en muchas coníferas como adaptación evolutiva a la dispersión anemócora.
En el caso del pino canario suele traducirse en desplazamientos relativamente cortos (decenas de metros) debido a la limitada eficiencia aerodinámica de su ala, el mayor peso del piñón y su adaptación a entornos insulares y abruptos, donde resulta más eficaz recolonizar cerca. No debemos olvidar que el pino cuenta con otras estrategias se complementan como la capacidad de rebrote y sus piñas serotinas, favoreciendo una regeneración local tras perturbaciones como el fuego.
Desde el punto de vista de la gestión forestal, la estrategia debe basarse en la conservación y correcta distribución de árboles semilleros, evitar grandes superficies sin cobertura o diseñar masas en mosaico y actuar solo de forma puntual como repoblaciones en zonas donde la regeneración natural es insuficiente.