La felicidad es tan maravillosa que no importa si es tuya o de otro. La verdadera empatía es construir un lugar mejor para los que vienen detrás, incluso cuando no estemos para verlo.
Seamos de los que siembran amor, de los que acompañan y de los que cambian vidas
Puedes correr con todas tus fuerzas sin moverte del sitio. El verdadero avance no se mide por la prisa, sino por la dirección de tus pasos y el impacto que dejas en el camino.
Naciste con un don. Tu único trabajo es pulirlo, protegerlo y compartirlo.
A sus 92 años, este abuelo nos desarma con una verdad dolorosa pero necesaria. Extraña todo de su esposa, especialmente ese abrazo antes de dormir.
Su consejo es directo al corazón. No te pelees, ama, vive intensamente y abraza hoy a quienes tienes cerca. El tiempo no regresa.
Hacerte chiquito o esconder tu grandeza no beneficia a nadie. A veces, tu entusiasmo y tu alegría van a ofender a quienes viven desde el miedo. Y la respuesta es: ¿Y qué?
No viniste a este mundo a encajar en moldes pequeños; viniste a mejorarlo desde donde estés.
Sanar un alma hecha rompecabezas no es un proceso intuitivo ni rápido. Requiere paciencia para probar cada pieza, valentía para aceptar los errores y tiempo para recordar bien el mapa de lo que somos.
El tiempo no lo cura todo; lo cura lo que haces con tu tiempo. Reinvéntate.
Despertar es un viaje sin boleto de regreso. Significa aceptar que ya nunca más puedes echarle la culpa a nadie de nada. La vida que tienes hoy es el resultado de tus decisiones.
Cállate, deja de mirar hacia afuera y ponte a trabajar en ti. Tu vida depende de una persona: tú.