Raúl Peña 💓 /
Dominicana /
Dog & Cat Lover /
Licey ⚾ /
Luna 🐶 / Pichu 😞🤍/ 🐾 /
Mientras más conozco a la Gente, más quiero a Mi Perro /
Ig: @ketomeal.rd
¡DOMINGO DE PASEO!
Así miso venimos hoy: en manada, con risas, energía y uno que otro explorador que se adelanta en el camino🤣
El sol está de nuestro lado, así que ven con ropa cómoda, bloqueador solar y muchas ganas de pasarla bien.
Las boleterías cierran a las 3:30pm
#zoodom
Nadie:
Absolutamente nadie:
Tú y tu amix después de haber emitido sus humildes opiniones y cerrar con un "pero quienes somos nosotros para juzgar"👆🏼
Lo bueno es que hoy es domingo y nuestros habitantes, salvo ciertas excepciones, no están en chisme🤣
L. crumenifer #zoodom
¡BUENOS DÍAS! Todos los que tenemos hermanos, sabemos que hay ciertas frases que cuando vienen de ellos pasa una de dos cosas: hay un problema o algo quiere🙄
La historia del bello Cuervo parece cuento, pero es anécdota 🤣
Corvus leucognaphalus #zoodom
¡FELIZ DÍA INTERNACIONAL DEL GATO! Hoy sí que es #caturday 🤣
Si bien siempre decimos que son nuestros gatotes y ellos ya lo asumen, hay un tema si les decimos "gatos" o "gatitos", porque ellos no son exactamente gatos 🙈
#zoodom#gotozoodom
¡BUENOS DÍAS! Debido a las secuelas del huracán Beryl, permaneceremos cerrados también el día de hoy👀
Todos nuestros habitantes se encuentran sanos y salvos, sin embargo, nuestra superficie requiere de atención y limpieza😉
#zoodom#gotozoodom
Una nota personal.
Como padre, mi mayor aspiración de vida ha sido siempre la felicidad y la realización de mis dos hijos y mis dos hijas.
Si he pasado por este mundo, es para dejarlo mejor y mi mayor aporte para lograr esa mejoría es mi descendencia.
Estoy extraordinariamente orgulloso de todos mis hijos, de los cuatro por igual.
Eduardo Arturo tiene la particularidad que es el primero de mis cachorros en graduarse de la universidad e iniciar, con independencia y éxito, su carrera profesional.
Muchos padres y madres se me han acercado para preguntarme que cómo lo hemos logrado, sobre todo por el éxito académico que Eduardo e Ignacio, los primeros dos, han logrado en el colegio y luego la universidad.
La respuesta fácil es que son hijos de una madre extraordinaria, una gran educadora y que bueno, como dicen que la inteligencia viene por el lado materno, ahí lo dejaría.
Y es cierto, mis hijos tienen una súper mamá, que supo estimularlos y orientarlos, que sin lugar a dudas impactó grandemente en su desarrollo.
Hemos trabajado en equipo, ella y yo, ella acompañado por un maravilloso padrastro y yo de la mano de una madrastra que los niños adoran.
Pero en cuanto a mi, y esto es tan verdad con la crianza de mis varones como lo es ahora que estamos acompañando a sus hermanitas de casi 8 y 9 años, me he enfocado en tres aspectos.
En primer lugar, en siempre estar presente en sus vidas, aún en el caso de ellos que vivían con su mamá.
Todos, todos los días, llevarlos al colegio, aprovecher esos pocos minutos, conversar con ellos, responder cualquier pregunta y hasta contarles de mi día y de mis retos personales.
En segundo lugar, me enfoqué y enfoco en su alegría, en que estén contentos. La prueba clave es esta: ¿Cómo se quedan cuando los dejo en el colegio? Si se quedan felices y deseosos de quedarse en el colegio, confirmo que van bien.
El tercer enfoque es siempre estimularles, motivarles, a que se desarrollen en lo que sea que a ellos les apasione y que así construyan su autoestima y seguridad en sí mismos.
La pasión de Eduardo eran las matemáticas, a Ignacio la robótica, a Eugenia creo (todavía están descubriéndose ellas mismas) las artes y a Helena la escritura/lectura.
Mis cuatro hijos, desde chiquitos y chiquitas, saben todo lo anterior: Que sus padres y madres existimos para ellos, para su felicidad y para su desarrollo integral.
No hay ningún "truco", ni "gimmick" ni práctica secreta.
Estar presente. Quererlos. Acompáñarles. Estimularlos.
Y si, claro: exigirles que den lo mejor de si, conforme a sus posibilidades e intereses.
Finalmente, saber dejarlos ser. Soltarlos. "Cortar el cordón", como dicen.
Dejarlos ir.
Esa imagen de la mamá aguila, toda protectora y consentidora y amorosa, hasta que le llega el momento de sacar a su cría del nido, para que aprenda a volar, aunque sea dándose sus tropezones, y a volar solo, es poderosísima.
Construir ese nido, acompañarles y luego dejarlos ir para que vuelen solos.
Como padre, eso es lo que les puedo aportar, si llegaste a leer hasta aquí. 😉