Hoy, 27 de agosto, la Iglesia celebra a Santa Mónica, patrona de las esposas y modelo de mujer, esposa y madre. 🙏❤️
Santa Mónica nació en Tagaste, en el norte de África, alrededor del año 331. Desde joven enfrentó dificultades familiares: estuvo casada con Patricio, un hombre de carácter difícil, violento y alejado de la fe. Sin embargo, Mónica respondió a las dificultades con prudencia, paciencia y una profunda vida de oración. Con perseverancia, pidió a Dios por la conversión de su esposo, quien finalmente recibió el bautismo poco antes de morir.
Pero su mayor sufrimiento estuvo relacionado con su hijo, Agustín. Durante años, Mónica vio cómo se alejaba de la fe y llevaba una vida marcada por los placeres, la búsqueda de reconocimiento y las inquietudes espirituales. Lejos de perder la esperanza, continuó rezando y ofreciendo sacrificios por su conversión.
En medio de su dolor, un obispo la consoló con una frase que quedó para la historia: “Es imposible que se pierda el hijo de tantas lágrimas”.
Después de muchos años de oración, Agustín finalmente abrazó el cristianismo y recibió el bautismo en la Pascua del año 387, en Milán, de manos de San Ambrosio. Con el tiempo se convertiría en uno de los grandes santos y doctores de la Iglesia.
Santa Mónica murió poco después, en Ostia, mientras regresaba junto a su hijo hacia África. Tenía 56 años.
Su historia es un mensaje de esperanza para todos los padres que sufren por sus hijos. Nos enseña a confiar en Dios incluso cuando no vemos resultados inmediatos, porque la oración perseverante y el amor nunca son en vano.
Hoy pidamos especialmente por las madres y padres que rezan por la conversión de sus hijos, por las familias que atraviesan dificultades y por quienes se han alejado de Dios.
Santa Mónica, mujer de fe y madre perseverante, ruega por nosotros y por nuestras familias. 🙏❤️
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Hoy celebramos a Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars, patrona de los ancianos 🙏🏻
Cada 26 de agosto, la Iglesia celebra a Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars, religiosa española que dedicó su vida al servicio de los ancianos en situación de abandono. En 1873 fundó, junto al Beato P. Saturnino López Novoa, la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, en Barbastro, España.
Teresa nació en Aitona, Lérida, el 9 de enero de 1843, en una familia profundamente católica. Inicialmente se formó como maestra y trabajó en el Instituto de las Hermanas Terciarias Carmelitas. Aunque en un primer momento consideró la vida contemplativa, posteriormente descubrió su vocación en el servicio a los más necesitados.
En 1872 conoció en Barbastro al P. Saturnino López Novoa, quien junto a otros sacerdotes se dedicaba al cuidado de ancianos abandonados. Teresa vio en esta labor el camino que Dios le mostraba y decidió entregarse a esta misión.
El 27 de enero de 1873 se fundó oficialmente la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados. Su espiritualidad se centra en acoger a los ancianos más pobres y brindarles atención material y espiritual en un ambiente de familia. Teresa resumía esta misión con una frase: “Cuidar los cuerpos para salvar las almas”.
Durante su vida, la congregación se extendió rápidamente. Al momento de su muerte, en Liria, Valencia, el 26 de agosto de 1897, ya estaba presente en numerosos hogares para ancianos de España y América.
Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars fue beatificada por el Papa Pío XII en 1958 y canonizada por San Pablo VI el 27 de enero de 1974.
Hoy, las Hermanitas de los Ancianos Desamparados continúan su misión en 19 países, acogiendo y acompañando a los adultos mayores más vulnerables. Su vida recuerda que la caridad también se manifiesta en el cuidado, la compañía y el amor a quienes más lo necesitan. 🙏🏻
👑✝️ Hoy celebramos a San Luis de Francia, el rey que quiso salvar Tierra Santa
Cada 25 de agosto, la Iglesia celebra a San Luis IX de Francia (1214-1270), un rey que se distinguió por su profunda vida de oración, espíritu de penitencia y generosidad con los pobres y los más débiles.
Coronado con apenas 12 años, Luis fue educado por su madre, Blanca de Castilla, y años después se casó con Margarita de Provenza, con quien tuvo once hijos. Como gobernante buscó actuar con justicia y prudencia, llegando incluso a eliminar las ordalías y promover la presunción de inocencia en los juicios.
Su amor por Cristo también se reflejó en su apoyo a monasterios y órdenes religiosas. Recuperó la Corona de Espinas, que según la tradición fue colocada sobre la cabeza de Jesús antes de la crucifixión, y mandó construir la Sainte-Chapelle de París para conservarla junto con otras reliquias de la Pasión.
⚔️ Pero uno de los grandes deseos de San Luis fue recuperar el Santo Sepulcro. Participó en dos cruzadas rumbo a Tierra Santa. En la primera fue capturado en Egipto y posteriormente liberado. Durante la segunda enfermó gravemente cerca de Cartago, en el actual Túnez.
San Luis murió el 25 de agosto de 1270, después de recibir los últimos sacramentos. Tenía 55 años. Fue canonizado en 1297 por el Papa Bonifacio VIII.
Su nombre quedó además unido a numerosas ciudades, regiones, iglesias e instituciones alrededor del mundo, desde San Luis Potosí en México hasta Saint Louis en Estados Unidos.
🙏 San Luis de Francia, ruega por nosotros y enséñanos a vivir nuestra fe con justicia, valentía y caridad.
¿Conocías la historia de este rey santo? 👑
¡Feliz Martes 25 de Agosto!
“Amad y poned en práctica la sencillez y la humildad y no os preocupéis de los juicios del mundo; porque, si este mundo no tuviese nada que decir contra nosotros, no seríamos verdaderos siervos de Dios.”
23 DE AGOSTO | Santa Rosa de Lima fue una mística cristiana terciaria dominica. Le fue dado por nombre Isabel Flores de Oliva y nació el 20 de abril de 1586 en Lima (Perú).
A temprana edad empezó a ayunar tres veces por semana y a realizar severas penitencias en secreto. Recibió el sacramento de la confirmación de manos del futuro santo católico Toribio de Mogrovejo, quien la confirmó con el nombre de Rosa.
Debido a problemas económicos de la familia, trabajaba el día entero en el huerto y bordaba para diferentes familias de la ciudad y así ayudar al sostenimiento de su hogar.Bajo esas condiciones precarias, también veía a su alrededor otra pobreza más humillante, la de los indios.
Rosa deseaba convertirse en monja, y aunque inicialmente su padre lo prohibió, ella finalmente ingresó en la Tercera orden de Santo Domingo a imitación de su admirada santa Catalina de Siena.A partir de entonces se recluyó, prácticamente, en la ermita que ella misma construyó, con ayuda de su hermano Hernando, en un extremo del huerto de su casa. Solo salía para visitar el templo de Nuestra Señora del Rosario y atender las necesidades espirituales de los indígenas y los negros de la ciudad. También atendía a muchos enfermos que se acercaban a su casa buscando ayuda y atención, creando una especie de enfermería en su casa.
Ya cerca del final de su vida, cayó gravemente enferma. Pasó los últimos tres meses de su vida en la casa de Gonzalo de la Maza, un contador notable del gobierno virreinal, y de su esposa María de Uzategui. Murió en el sitio donde se levanta el Monasterio de Santa Rosa de Lima, el 24 de agosto de 1617 a los 31 años de tuberculosis.
Cada 24 de agosto la Iglesia Católica celebra a San Bartolomé, uno de los doce apóstoles de Jesucristo. Después de la Ascensión del Señor y Pentecostés, se dedicó a anunciar el Evangelio en tierras lejanas.
El Martirologio Romano señala que nació en Caná de Galilea y que fue presentado por Felipe a Jesús. La tradición sostiene que predicó en la India, Medio Oriente y Armenia, donde habría sufrido el martirio.
En los Evangelios, Bartolomé aparece junto a Felipe. La mayoría de estudiosos considera que también es mencionado en el Evangelio de Juan con el nombre de Natanael, que significa “regalo de Dios”. Fue convocado por Jesús a través de Felipe y estuvo entre los discípulos que recibieron una aparición del Señor resucitado junto al mar de Galilea.
Según la tradición, Bartolomé fue martirizado en Armenia. Habría sido desollado vivo y posteriormente decapitado. Por ello, es considerado patrono de carniceros, curtidores, zapateros, sastres y otros oficios relacionados con la piel.
Sus reliquias se conservan en la iglesia de San Bartolomé, en la Isla Tiberina, en Roma. En el arte suele ser representado con un libro y un cuchillo, símbolos de su predicación y martirio.
El Papa Benedicto XVI destacó la figura de Natanael como un hombre sincero, recordando las palabras de Jesús: “Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño” (Jn 1,47). Su vida y martirio son un testimonio de fidelidad a Cristo y de entrega al anuncio del Evangelio.
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¡Feliz Domingo 23 de Agosto!
“Estáte atenta para no caer nunca en el desánimo al verte rodeada de flaquezas espirituales. Si Dios te deja caer en algunas debilidades, no es para abandonarte sino únicamente para afianzarte en la humildad y hacerte más precavida…”
¡AMEN SIEMPRE A LA IGLESIA!
"Queridos amigos, amen y preserven la unidad de la «comunidad»
a través de la cual Cristo los ha alcanzado y los atrae hacia sí" Papa León XIV.
La Iglesia celebra a Santa María Reina este 22 de agosto, recordándonos que además de ser nuestra Madre es también Reina del Cielo y de la tierra. 🙏👑
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Cada 22 de agosto la Iglesia Católica celebra la memoria de Santa María, Reina de los cielos y la tierra.
Fue el Papa Pío XII quien instituyó en 1954 una celebración dedicada a María como Reina de todo lo creado. En su encíclica Ad Caeli Reginam, explicó que Cristo es Rey por ser Hijo de Dios y Redentor, y que María es Reina por ser Madre de Dios y estar asociada a Cristo como la nueva Eva junto al nuevo Adán.
En 1997, San Juan Pablo II recordó que la devoción popular invoca a María como Reina y que el Concilio Vaticano II enseña que, después de su Asunción, fue elevada por el Señor como Reina del universo, para estar más plenamente unida a su Hijo, Señor de los señores y vencedor del pecado y de la muerte.
El Papa Benedicto XVI señaló en 2012 que María es Reina precisamente porque nos ama y nos ayuda en nuestras necesidades, siendo también nuestra hermana y humilde servidora.
En 2021, el Papa Francisco destacó que en María se alcanza la meta y que ella nos recuerda que nuestro camino no está orientado a conquistar cosas pasajeras, sino a alcanzar la patria celestial, que permanece para siempre.
¡Que viva Santa María Reina!