El empoderamiento juvenil debe partir desde la educación.
Teniendo como base la información necesaria en los caminos a emprender, es más probable tomar una decisión objetiva. Es cierto que los jóvenes necesitamos oportunidades pero es determinante saber que queremos primero, y cómo aprovechar los espacios.
Enfocar políticas públicas a esta premisa haría más eficientes los programas del estado enfocados a la juventud. Promoviendo la introspección, la orientación necesaria y posterior a esto abrir la brecha de oportunidades es ir un paso adelante.
Antes de conocer qué necesita la juventud, la juventud debe tener certeza de qué necesita para sí misma.
@PRM_Oficial@CarlosValdezRD@warnaudbisono
Presto atención a las denuncias realizadas por medios como N Digital, El Testigo, y de otros perfiles públicos de redes sociales, sobre hostilidades coordinadas mediante mensajes ofensivos en torno al tema del ITLA.
SUBDESARROLLO
¿Realidad social o imposición mental?
Durante décadas, la República Dominicana fue clasificada (al igual que gran parte de América Latina y el Caribe) bajo un término que, más que una categoría, terminó siendo una condena: “tercermundista”. La expresión nació en plena Guerra Fría para referirse a los países que no pertenecían ni al bloque capitalista ni al socialista. Sin embargo, con el tiempo, se convirtió en sinónimo de atraso, pobreza y marginación.
Su impacto dentro de la sociedad dominicana, fue tanto así que la gente asumió esa limitante como parte de su realidad, cuando el panorama es mucho más complejo que esta “etiqueta’’, y me explico...
De acuerdo con el banco Mundial, la República Dominicana se encuentra en la categoría de país de ingresos medianos-altos, lo que la coloca como una economía emergente en el Caribe, muchos dirán que “es lo mismo’’ pero no, nuestros números son mucho más alentadores que eso, y aunque vivimos en un panorama confuso, en constante cambio y a veces no logramos comprender como funciona nuestra economía, contamos con grandes fortalezas estratégicas:
● Crecimiento sostenido del comercio exterior, de más de 13,853 millones.
● Tenemos la mayor inversión de agentes económicos internacionales.
● Una demografía mayoritariamente joven, con más del 60 % de la población menor de 35 años.
● Una industria turística consolidada que lo posiciona como líder regional.
● Somos un referente regional en producción agropecuaria.
Todo esto, a pesar de no ser palpable para una gran mayoría de la población dominicana, especialmente para los jóvenes, marca un hito específico de lo que necesitamos para nuestro desarrollo: información.
Un debate constante en nuestro país, es la calidad, el acceso y la utilidad de la educación dominicana. Si bien es cierto que se han hecho inmensos esfuerzos en mejorar las oportunidades educativas con becas, formación tecnológica, alianzas con instituciones internacionales, mayores presupuestos, transporte y el incentivo a carreras específicas, existe algo que es más determinante que la educación misma, y a los jóvenes les ha tocado aprender por sí mismos: La habilidad de qué hacer y cómo aplicar lo que aprende.
En un país en pleno fomento del desarrollo integral, es necesario estar preparados para las oportunidades, pero teniendo la capacidad de adaptarse a los cambios, y las habilidades de contextualizar nuestros conocimientos a la oportunidad presentada. Hay que ser capaces de ver más allá de lo difundido, de comprender que las realidades de nuestro entorno no son necesariamente las nuestras, y cultivar la introspección para potenciar nuestro desarrollo. Muchas veces, el miedo a lo que pueda pasar, las frustraciones del entorno, y los enigmas con los que crecemos suelen limitar el alcance de nuestro pensamiento.
Toda esta distorsión, de jóvenes que han fomentado sus habilidades personales y han descuidado su formación profesional, ha puesto en la mesa el debate del valor de la educación profesional en el desarrollo personal, y sin miedo a equivocarme puedo asegurar que es una fórmula de éxito… como el ying y el yang… La educación profesional debe ir acompañada de las habilidades personales necesarias para el desarrollo de los conocimientos.
La juventud representa el mayor recurso del país, pero debe comprender que, en un país que se mueve por tendencias, que cuando algo se populariza como funcional, todos se inclinan a ello. Sus esfuerzos deben estar concentrados en saber marcar una propuesta de valor diferente, o en su defecto buscar, aplicar y dedicarse a lo no tan común. En estos últimos tiempos, la carrera por la vida se vuelve frustrante cuando solo te dedicas a ser y saber, lo establecido, estandarizado y que todo el mundo hace.
La Ironía del Desencanto: Los Jóvenes de RD y su Relación con la Política
En un mundo donde las redes sociales tienen el poder de influir en millones de mentes jóvenes y las demandas sociales parecen multiplicarse a diario, los jóvenes de la República Dominicana y muchos otros países del mundo han encontrado una nueva tendencia: rechazar el sistema politico. Sin embargo, en una ironía palpable, lo que parece una decisión radical podría ser, en realidad, la más contraproducente de todas.
Uno de los fenómenos más visibles en la actualidad es la pérdida de confianza hacia los partidos políticos tradicionales. La juventud parece haber adoptado la postura de que ‘’todos los políticos son iguales’’, un desencanto que se refleja en las conversaciones cotidianas y en las redes sociales. Pero este rechazo generalizado a la política, en lugar de ser una solución, tiene implicaciones que van más allá de la mera crítica.
La ironía de esta postura radica en el hecho de que, al rechazar la política, se deja el control en manos de la élite, esa misma élite que, en muchos casos, es percibida como responsable de las frustraciones y problemas que los jóvenes enfrentan. Al marginarse del proceso político, los jóvenes están cediendo el poder de decidir su futuro a aquellos que, aparentemente, no comparten sus intereses ni sus aspiraciones.
A nivel global, es cada vez más evidente que la juventud está más interesada en influir a través de tendencias virales, que en involucrarse a través de canales de transformación política y social tradicionales. Muchas veces, los jóvenes no están dispuestos a ir más allá de la crítica superficial. Y aquí también se encuentra otra ironía: rechazar el sistema mientras se lucha por vivir cómodamente en el. Este fenómeno se puede entender como una respuesta a la frustración acumulada. Si bien la política tradicional tiene sus contradicciones y deficiencias, no participar en ella no hace más que ‘’dejar la mesa vacía’’. No ser parte del proceso político es un acto de desprotección tanto a nivel individual como colectivo, pues no solo pone en juego el presente que se cuestiona, sino también el futuro que todos tratamos de construir.
Una de las principales razones por las cuales los jóvenes se sienten desconectados de la política es la forma en que su educación y las decisiones políticas se perciben. Muchos jóvenes, en lugar de sentirse empoderados por su educación, la ven como una barrera que los aleja del proceso político. Ya que las decisiones importantes parecen tomarse en un contexto distante, usando un lenguaje técnico que no tiene nada que ver con su realidad diaria.
Es como si la educación, la juventud y la inclusión política estuvieran bailando un tango completamente descoordinado, sin sincronización ni conexión. La política, en lugar de ser vista como una herramienta para el cambio y la mejora social, se percibe como algo lejano, ajeno y accesible solo a aquellos que ya se han apoderado de la misma. Es crucial que los jóvenes puedan ver la educación como una herramienta para su empoderamiento político, y no como una muralla que los separa de las clases sociales y los espacios de poder. La educación debe ser entendida como la llave maestra que abre puertas a la participación activa en la política. En lugar de ser una limitante que los separe del desarrollo y el empoderamiento en distintos escenarios.
La inclusión educativa, el interés por temas colectivos y la orientación sobre contextos sociales deben ir de la mano con el empoderamiento político. Cuando los jóvenes se sienten parte del proceso, tienen el poder de transformar la sociedad. De lo contrario, la desconexión solo perpetúa el ciclo de desconfianza, desinterés y apatía.
Hoy conmemoramos el 209 natalicio de Ramón Matías Mella, tomando en cuenta que se trata de uno de los pilares fundamentales de la República, te cuento algunos datos poco conocidos sobre el hombre detrás del famoso trabucazo del 27 de febrero de 1844.
🔹 No firmó el Manifiesto de Independencia A diferencia de otros líderes, su nombre no aparece en el documento del 16 de enero de 1844, aunque fue clave en la estrategia militar.
🔹 Un genio en la guerra Fue un estratega brillante en la Batalla del 30 de marzo de 1844 y en la Guerra de la Restauración, asegurando la soberanía del país. ⚔️
🔹 Vicepresidente por poco tiempo En 1863, durante la Restauración, fue nombrado vicepresidente, pero falleció en 1864 en circunstancias misteriosas. 🏛️
🔹 Su legado sigue vivo Se le atribuye la frase: "¡Que nadie se canse, que nadie desfallezca!", un grito de lucha que aún inspira a los dominicanos. ✊🔥
El empoderamiento juvenil debe partir desde la educación.
Teniendo como base la información necesaria en los caminos a emprender, es más probable tomar una decisión objetiva. Es cierto que los jóvenes necesitamos oportunidades pero es determinante saber que queremos primero, y cómo aprovechar los espacios.
Enfocar políticas públicas a esta premisa haría más eficientes los programas del estado enfocados a la juventud. Promoviendo la introspección, la orientación necesaria y posterior a esto abrir la brecha de oportunidades es ir un paso adelante.
Antes de conocer qué necesita la juventud, la juventud debe tener certeza de qué necesita para sí misma.
@PRM_Oficial@CarlosValdezRD@warnaudbisono
El Desafío de Equilibrar Gasto, Deuda y Crecimiento
Recientemente, el ministro de Economía, Planificación y Desarrollo de la República Dominicana publicó un artículo titulado "Decisiones necesarias", en el que destacó los desafíos y responsabilidades del Estado en el fortalecimiento de los servicios públicos, fundamentales para garantizar una calidad de vida digna a los ciudadanos. En su reflexión, señaló que algunos de estos servicios, como el agua y la energía eléctrica, no son autosostenibles. A pesar de las grandes inversiones realizadas, las retribuciones comerciales resultan insuficientes para mantener la calidad esperada, lo que, a su vez, incrementa la deuda pública y agrava el desbalance del sistema tributario nacional. Ante este panorama, el ministro subrayó la necesidad de tomar decisiones fundamentales que requieran una determinante voluntad política para asegurar la estabilidad y el crecimiento de la economía.
El contexto económico de la nación ha sido objeto de constante debate, especialmente en torno a la gestión del gasto público y el creciente nivel de deuda. En términos concretos, la deuda externa del país asciende a unos US$57,596 millones, lo que representa aproximadamente el 46.3% del Producto Interno Bruto (PIB), un aumento del 5% en comparación con el año pasado. De esa deuda, el pago de los intereses representa cerca del 23% de los gastos del Estado, lo que compromete recursos valiosos que podrían destinarse a otros sectores clave. Según el Ministro Pavel Isa, esta situación plantea la urgencia de reducir la deuda a mediano plazo, para lo cual es indispensable aumentar los ingresos o disminuir los gastos, medidas sobre las cuales aún no se ha tomado una decisión clara.
Por otro lado, el gasto público ha mostrado un aumento respecto a años anteriores, con una notable variación en los ejes de inversión. Este año, los servicios sociales se han consolidado como la mayor partida del presupuesto, con un 43% de los fondos destinados a este rubro. Le siguen los pagos por los intereses de la deuda, así como las inversiones en servicios económicos y generales. En cuanto a los proyectos de inversión, 2024 ha sido un año destacable, con la ejecución plena de la programación de obras centradas en los ejes de la Agenda 2030 y la Estrategia Nacional de Desarrollo (END). De estos proyectos, más del 60% se han concentrado en zonas como Santo Domingo, el Distrito Nacional, San Cristóbal, Monte Cristi y Duarte.
Una de las inversiones más notables ha sido la destinada a subsidios para mitigar el impacto de los precios en sectores clave como el eléctrico, y el aumento del alcance a programas sociales como el Supérate. Aunque la deuda sigue siendo una preocupación, los indicadores macroeconómicos del país han mostrado señales positivas. La inflación interanual se mantiene dentro de niveles controlados, las actividades económicas han crecido un 5.1% y las exportaciones aumentaron un 15%. Además, las calificaciones de riesgo de la deuda soberana se han mantenido estables, mejorando el índice de riesgo del país, que ha pasado de BB- a BB desde 2022, lo que refleja una disminución en el riesgo de incumplimiento, en torno a los indicadores internacionales.
A pesar de los avances, el país sigue enfrentando retos económicos significativos. Sin embargo, es indiscutible la resiliencia demostrada a nivel macroeconómico, lo que sugiere que el país está en el camino hacia la construcción de una República más sólida y equitativa. Esto, sin embargo, exigirá un compromiso político firme y el sacrificio de todos los sectores, ya que hay oportunidades de mejora que deben ser atendidas con urgencia. El reto sigue siendo implementar reformas consensuadas que garanticen un desarrollo inclusivo y sostenible para todos los dominicanos.
Se confirma que no existen alternativas en la oposición al cambio que encarna @luisabinader y su administración en términos de transparencia y honestidad al frente del país y sus recursos.
¡Eran lo mismo, son lo mismo y quieren volver a lo mismo!