“La democracia no se sostiene solo con leyes o instituciones; vive de la participación de ciudadanos que discuten, que argumentan y que están dispuestos a escuchar razones mejores que las propias." Habermas.
Hoy murió el último de los grandes filósofos.
“The free intellectual: professors without students, priests without congregations, sages without communities.”
— Susan Sontag, As Consciousness Is Harnessed to Flesh (Diarios)
No hace falta que te guste Maduro para que te parezca una barbaridad que EE.UU. invada países y secuestre presidentes (por muy despreciables que sean).
Solo hace falta que defiendas el derecho internacional y te preocupe que Estados Unidos se comporte como un matón que interviene donde quiere sin ni siquiera aprobación de su propio Congreso.
Antes de que llegue la justificación de "lucha contra el narco" (hace años fueron las armas de destrucción masiva), recordad que Trump acaba de indultar a Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras condenado a 45 años por meter 400 toneladas de cocaína en EE.UU.
El mismo Trump que dice invadir Venezuela "para combatir el narcotráfico".
Les da igual la droga. Quieren petróleo, poder y control de América Latina.
🔴"Decidí iniciar acciones para rescindir el contrato con la empresa Cardama para la compra de las dos patrullas oceánicas", anunció Orsi.
"Hemos decidido hacer denuncia ante la Justicia en su fase civil y penal porque hay fuertes indicios de estafa o fraude al Estado uruguayo".
categorías de personas según los libros sagrados, creer en “pueblos elegidos” o simplemente pensar que un ser sobrenatural vigila cada comportamiento y reparte premios y castigos.
La religión posee la nefasta costumbre de habituar a los creyentes, desde la infancia, a aceptar que la ignorancia de una realidad es una virtud, y a esa ignorancia la llama “misterio”. Esto provoca que los creyentes crezcan y se formen pensando que no es necesario justificar
racionalmente sus creencias. Tal actitud constituye un caldo de cultivo para acciones irracionales y para el fanatismo: matar en nombre de Dios o de la religión, aceptar que la mujer es inferior al varón, asumir que existen diferentes