Este no es un año para olvidar. Es un año para recordar y aprender. Recordar que la tecnología no es la solución final. Aprender que sólo unos pocos se benefician de mandarnos siempre en vanguardia. Este es un año para iniciar, pero nunca para volver. Bienvenidos a la esperanza.
Pasmados ante las astracanadas de Ayuso, indiferentes ante la incontinencia de Abascal, aburridos de las digresiones del doctor Iglesias, perplejos ante la ambición sanchista. Hemos perdido el horizonte próximo: la tragedia que se acerca.
Efectivamente, hay "dos Españas", la de la "casta política" y la de los indefensos ciudadanos ante tanta bajeza y ausencia de inteligencia.
#Casta#Españas
Cuando no somos capaces de controlar la obtención de datos, ¿cómo vamos a ser capaces de convertirlos en información? Y transformar ésta en conocimiento ya es una distopía