Aprenent de persona, de masero, de metge, de neuròleg i mestre d'absolutament no res. Dic NO A LA GUERRA EN QUALSEVOL CIRCUMSTANCIA. I SAY NO TO WAR IN ANY FORM
Con frecuencia confundimos orgullo con superioridad, cuando no tienen nada que ver. Puedo estar orgulloso de ser hombre, medico, neurologo, alcoyano, valenciano y mil cosas más, pero nada de ello me hace superior ni mejor que nadie. Solo uno mas entre los mas de 7000 millones.
@rtve#EspañaIslandia Respecto al comentario de los apellidos acabados en Sortir en Islàndia. És algo muy frecuente. En Castellano pasa con la terminación -ez como López, Fernández, etc. En varones sajones acaban en son o las terminaciones en ov u ova (Sarapova) en lenguas eslava
Durante años nos hemos contado una mentira elegante.
Que una copa de vino al día podía ser “buena” para el cerebro.
Que existía un consumo moderado era seguro... Incluso protector.
El problema es que la neurociencia actual ya no sostiene esa idea.
Un reciente metaanálisis publicado en Internal Medicine Journal vuelve a desmontar uno de los grandes mitos normalizados de nuestra cultura popular: no existe una dosis de alcohol segura para la salud cerebral.
Y lo más interesante no es sólo el dato epidemiológico. Es lo que ocurre dentro del cerebro.
Las pruebas de neuroimagen muestran algo inquietante:
el consumo habitual de alcohol se asocia con pérdida de volumen en el hipocampo, la región clave para la memoria, y alteraciones en la conectividad cerebral.
Es decir: el cerebro paga un precio incluso antes de que aparezcan síntomas visibles.
Además, los trastornos relacionados con el alcohol siguen siendo uno de los factores modificables más importantes en las demencias de inicio precoz.
Y aquí aparece una reflexión incómoda.
Vivimos en una sociedad obsesionada con optimizar productividad, rendimiento físico o longevidad…
pero seguimos normalizando hábitos que deterioran silenciosamente nuestro principal activo: la capacidad cognitiva.
No se trata de moralizar.
Se trata de entender que prevenir el deterioro cerebral no empieza cuando aparecen los olvidos.
Empieza mucho antes.
En decisiones aparentemente pequeñas y socialmente aceptadas.
Porque cuidar el cerebro no consiste sólo en añadir hábitos saludables.
También implica reducir aquello que sabemos que lo daña.
La Inteligencia Artificial no va a sustituir a los médicos.
Y el problema no es tecnológico.
Es mucho más incómodo que eso.
Porque diagnosticar no es solo acertar.
Es sostener la duda.
Es detectar lo que no encaja.
Es cambiar de hipótesis cuando la evolución del paciente rompe el guion inicial.
Un reciente estudio publicado en JAMA Network Open analizó 21 modelos de IA de última generación para evaluar algo mucho más complejo que responder preguntas médicas cerradas: su capacidad de razonamiento clínico real.
Y los resultados dejan una reflexión importante.
Cuando los datos ya están ordenados y estructurados, los modelos funcionan sorprendentemente bien.
Pero cuando aparece la incertidumbre clínica (el verdadero territorio de la medicina), el sistema se rompe.
La mayoría de modelos fracasan al construir diagnósticos diferenciales complejos, tienden al cierre prematuro y muestran enormes dificultades para sostener hipótesis alternativas en el tiempo.
La medicina no consiste en encontrar la respuesta más probable en una lista de síntomas.
Consiste en interpretar matices humanos, contexto, evolución y biografía.
Y eso exige algo que todavía no puede automatizarse: criterio clínico.
La IA será una herramienta extraordinaria para reducir burocracia, sintetizar información o apoyar procesos de baja complejidad.
Pero convertirla en un sustituto autónomo del razonamiento médico no solo es prematuro.
También puede ser peligroso.
Porque el verdadero acto médico no es acertar. Es navegar la incertidumbre sin dejar solo al paciente.
Durante años hemos simplificado el Alzheimer preclínico en una idea peligrosa: “Si aparece amiloide, el deterioro es cuestión de tiempo.”
La neurociencia actual nos obliga a ser mucho más precisos.
Un estudio longitudinal publicado en 2026 por Li, Donohue y colaboradores, analizando los datos de los proyectos A4 y LEARN, muestra algo que cambia parcialmente esa narrativa:
El 70% de las personas cognitivamente sanas con amiloide cerebral permanecieron estables durante 6 años.
Y aquí aparece una de las grandes lecciones de la neurología moderna:
El amiloide no explica por sí solo el ritmo del declive.
El estudio identifica tres trayectorias completamente diferentes dentro de una misma fase “preclínica”:
• Personas que permanecen estables.
• Personas con un deterioro lento y progresivo.
• Personas con una evolución rápida desde fases muy tempranas.
La pregunta ya no es únicamente:
“¿Hay enfermedad?”
Ahora la pregunta realmente importante es:
“¿Qué cerebro tiene más riesgo de perder autonomía antes?”
Y ahí entran en juego biomarcadores mucho más predictivos:
— P-tau217 plasmática.
— Tau cortical en PET.
— Atrofia hipocampal precoz.
La neurología cognitiva está entrando en una nueva etapa.
Una medicina donde no basta con detectar patología.
Necesitamos comprender velocidad, vulnerabilidad y capacidad de resistencia cerebral.
Porque no todos los cerebros envejecen igual.
Y no todos los biomarcadores cuentan la misma historia.
Cada vez entendemos mejor que el Alzheimer no es un proceso uniforme ni inmediato.
Y precisamente por eso necesitamos más divulgación rigurosa, menos miedo y más comprensión de cómo proteger nuestro cerebro antes de que aparezcan síntomas.
Por si estáis interesados, muchas de estas ideas las desarrollé también en mi libro "Cuida tu salud cerebral".
https://t.co/GjuCQ7B9Pd
@pacovr53 Diguem que té uns gustos opinables. Miguel Hernández no se sap on para. Alexandre VI en València, no sé jo. Iniesta? I així uns quants més. Els ranking sempre són molt relatius i defineixen a qui els elabora.
Bon dia. Hui en faria 103. Discret en lo polític, el disgust que tindria de vore el món actual seria notori i manifest. És va estalviar molts ensurts. Descansa en pau i tranquil, estimat pare.@Ros_612@marinamolto@Xiscrins
@CulebrasCruz@El_Hormiguero@Marronhormi Llama mucho la atención que no hayan contado con los excelentes neurólogos vasculares que tenemos en nuestro país. Que han luchado para tener una de las mejores redes de atención al ictus y que trabajan dia a dia por los pacientes...
Hoy #lapaelladelosdomingos es de conejo y pato. Con cardo (penques en Valencià) y judías verdes. Igual es obsceno mostrar esto tal y como está el mundo pero celebramos el 4to cumpleaños de mi nieta y procuramos que la normalidad les deje crecer en paz, con la suerte de ser de aqu