Todas las butacas rotas, el refuerzo estrella de turno era Chiche Arano, los baños estaban todos rotos y vendían jugadores por tachos de pintura.
Pero ey, solíamos ser un club con AURA porque los bordes de la cancha eran color rojo. A algunos le gusta vivir en la mediocridad.
Yo soy un chico de la casa, un pibe de River, no voy a salir corriendo por un mal año. El que pensaba eso no entiende nada, no sabe lo que quiero a este club.
Acá he perdido y he ganado, y estoy seguro de que voy a volver a ganar, vamos a volver a ganar.