Hoy el automovilismo nos recordó una vez más, que a veces olvidamos entre la emoción, la velocidad y la pasión.
Detrás de cada casco hay una vida. Detrás de cada vuelta rápida, hay un riesgo real.
Los pilotos no solo compiten por ganar, compiten sabiendo que cada vez que salen a pista están enfrentando lo impredecible.. y aun así, lo hacen, por amor, vocación, por esa conexión inexplicable con la velocidad que pocos entienden, pero que ellos sienten como parte de su esencia
Con una butaca vacía con rosas blancas en plena Plaza de Armas de Cuernavaca, trabajadores y estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos alzaron la voz para exigir justicia por Kimberly.
🎥: Salvador Rosas | DDM