Cuando actúas siempre desde el amor, nadie puede arrebatarte nada. Las veces que ayudaste, regalaste, cuidaste o hiciste algo desde el fondo de tu corazón. Todo eso se queda contigo, te conviertes en todo el amor que das y eso nadie lo cambia.
No te preocupes si no ves resultados de forma inmediata. Cada esfuerzo, por mínimo que parezca, te está llevando más cerca de tu objetivo; la paciencia es parte del proceso.