Con reportes de que Maduro/Flores han perdido peso en prisión de EE.UU., he visto algunas cuentas de X referirse a la “dieta Maduro”.
Recomiendo no hacerlo. Baratea un término que se refiere propiamente al uso deliberado del hambre como herramienta de control social por parte del régimen.
En los últimos años, 1/3 de los venezolanos han luchado por conseguir incluso 2100 kilocalorías al día, debido a que el Cartel destrozó la economía.
En comparación, en prisión, Maduro/Flores están recibiendo la cantidad adecuada de nutrición — ~2600-2800 kilocalorías al día — con comidas saludables que no se parecen en nada a la basura que Alex Saab metía en las cajas CLAP.
Si se ven más delgados, es porque los tiranos bailarines de salsa necesitaban perder peso.
A continuación, ejemplos (2024) de la variedad de comidas que se sirven en las prisiones federales de EE.UU.
https://t.co/X2r1sUHciH
Maduro se robó las elecciones , por ende Delcy es totalmente ilegítima. Además es cómplice de todos los crímenes cometidos por el chavismo estos 27 años. ¿Inmunidad o impunidad?
El Departamento de Estado pide al Departamento de Justicia que blinde a Delcy ante los tribunales de EE.UU. y logre “el rápido archivo” de un caso en que ha sido condenada por lo civil por sus “importantes implicaciones de política exterior”. Un salvoconducto político y judicial para una de las figuras centrales del chavismo.
La realidad de Venezuela. Periodismo de verdad. Este periodista de RAV llega donde la prensa internacional no ha llegado para informar de la oscura realidad de la ayuda tras el terremoto en Venezuela. Pero le obligan a cortar bajo orden de arresto. ¿Cómo puede seguir todo igual allí?
Abelardo de la Espriella ha entendido rápidamente el reto que hay en Venezuela.
Más que la administración Trump.
Esperemos que se entienda que las estrategias antes del terremoto no son útiles después del terremoto.
Es increíble ver cómo Trump se vuelve a reír en la cara de los que no entienden lo que está pasando. Les acaricia en público, y los mata en privado. Típico en él. Solo hay que leer su libro. Si la quisiese, como digo, ya sería presidenta. Obviamente si reconociese algo así sería un suicidio y daría la excusa para ganar impopularidad. La primera vez que le dijo que no le recomendaba ir a Venezuela fue en la última reunión privada que tuvieron en el Despacho Oval. Esta última vez él no habló con ella para trasladarle su negativa al regreso. Usó varios interlocutores para no quemarse, según fuentes muy cercanas.
En momentos como estos, hay q ser minucioso y responsable buscando información. Desde mi punto de vista este señor es una fuente seria y confiable. #Venezuela#España#EEUU#EsNoticia
Vengo diciendo desde hace días que dentro de la Casa Blanca conviven varias facciones, con posturas distintas y, en ocasiones, enfrentadas sobre Venezuela, la oposición y el régimen. También está claro que Trump puede pensar una cosa y terminar haciendo otra, o recibir recomendaciones de su equipo que le lleven a priorizar, al menos por ahora, la supervivencia del régimen. Pero cuando le preguntan directamente por María Corina Machado y responde como lo hace, deja ver cuál es su actitud personal, irreflexiva. Por eso resulta llamativo el contraste entre ese mensaje y algunos de los movimientos que hemos visto en las últimas semanas. Lo que me lleva a pensar que hay mucho ruido de algunas facciones que quieren que impere un punto de vista sobre otro… «No… Creo que es una buena persona. Me dio el Premio Nobel, ¿verdad? Así que, ¿cómo podría caerme mal?»
To the Venezuelan People and to the Free Peoples of the World on Venezuela’s Independence Day
Today, the Venezuelan people commemorate the 215th anniversary of our Declaration of Independence. We honor the birth of our Republic, the day our liberators made a definitive choice: that this nation would forever be free, sovereign, and independent.
Yesterday, the people of the United States celebrated the 250th anniversary of their Declaration of Independence. Mere hours separate these commemorations, reflecting far more than a coincidence of history. They remind us that our nations are bound by the same republican ideals and by a shared commitment to the defense of the free world.
Two and a half centuries ago, the United States lit a torch of freedom, proclaiming a timeless truth: that our rights come from our Creator, and that power is legitimate only when derived from the consent of the governed. A few decades later, our own liberators led an unprecedented civil and military endeavor across this continent. They crossed borders, traversed the Andes, and contributed to the founding of other free nations. What would become Venezuela lost nearly a third of its population in the pursuit of its own Freedom and that of the nations of the Americas.
Today, with the moral authority bestowed upon us by the sacrifice of millions of Venezuelans, past and present, I speak to the free world with absolute clarity and unwavering determination.
To our allies around the world, those we recognize as historic champions of democracy, today we say: the Americas and the West must not hesitate. The Venezuelan people have fulfilled every stage of this struggle. We have built an unshakable democratic legitimacy, we have defeated the regime’s lies with the truth, and we have peacefully mobilized an entire nation that today is outraged and desperate for change.
Enduring alliances are built on truth and trust. Now is the time to move forward with determination and to carry out, with unwavering resolve, the decisive chapter of our shared strategy.
The true bond between the nations of the Americas rests on mutual legitimacy, on the respect shared among sovereign republics united by the same sacred flame of Freedom, the separation of powers, and justice. The extraordinary civic response to the devastating earthquakes of June 24 has once again demonstrated that the courage and dignity of our people are forging that future.
In these hours of immeasurable pain, the convictions of the Venezuelan people remain unshaken. We have chosen to be free and prosperous, and that choice is irreversible. As Bolívar did on every battlefield, and with the same resolve as the Founding Fathers of the United States, the Venezuelan people will carry this struggle hasta el final.
May the spiritual force of our liberators guide our steps, may our civic courage never falter, and may God bless the cause of freedom in Venezuela and throughout all the Americas.
I embrace every family devastated by the tragedy our nation has just endured.
I embrace every Venezuelan, both at home and abroad.
I embrace all those who have come to our aid and offered comfort.
I embrace the citizens of the world who continue to fight for Freedom.
María Corina Machado
La Casa Blanca tiene que reconocer una realidad: no podemos sacar del país, de un día para otro, a cientos de miles de personas. Eso incluye a quienes tienen TPS, a los cubanos con I-220A y a muchos otros que hoy permanecen en un limbo legal.
Sencillamente, hoy no es seguro devolverlos a sus países. No es una opción.
Por eso seguiré impulsando soluciones que restauren el orden en nuestro sistema migratorio, hagan cumplir la ley y ofrezcan una respuesta seria y permanente a un problema que Washington ha postergado durante demasiado tiempo.
Al pueblo venezolano y a los pueblos del mundo en el día de la Libertad de Venezuela
Hoy, los venezolanos conmemoramos 215 años de nuestra Declaración de Independencia. Celebramos el nacimiento civil de la República, el día en que nuestros libertadores decidieron de manera irrevocable que esta tierra sería libre, soberana e independiente para siempre.
Ayer, el pueblo de los Estados Unidos conmemoró 250 años de la Declaración de su Independencia. Apenas unas horas separan la celebración de ambas naciones, lo que es un hilo conductor, que une el destino de nuestros pueblos en la misma concepción republicana y en la defensa de Occidente.
Hace dos siglos y medio, los Estados Unidos encendió una antorcha basada en la verdad eterna de que los derechos humanos vienen del Creador y que el poder solo es legítimo si emana del consentimiento de los gobernados. Pocas décadas después, nuestros propios libertadores recorrieron este continente con una epopeya civil y militar sin precedentes. Traspasaron nuestras fronteras, cruzaron Los Andes y contribuyeron a fundar otras naciones libres. Lo que sería Venezuela perdió casi un tercio de su población en la búsqueda de su propia Libertad y la de las naciones del continente.
Hoy, con la autoridad moral que nos da el sacrificio de millones de venezolanos de antes y de ahora, hablo con absoluta claridad y determinación al mundo libre.
A nuestros aliados en todos los países, a quienes reconocemos como defensores históricos de la democracia, hoy les decimos: América toda y Occidente no pueden permitirse vacilaciones. El pueblo venezolano ha cumplido con cada etapa de esta gesta; hemos construido una legitimidad indestructible desde la base, hemos derrotado con verdades la mentira de la tiranía y hemos movilizado en paz a todo un país, que hoy está indignado y urgido.
Una alianza duradera se sostiene en la verdad y en la confianza. Es el momento de avanzar con determinación y ejecutar con firmeza inequívoca la etapa definitiva de nuestra estrategia común.
La verdadera hermandad americana emana de la legitimidad mutua, del respeto entre repúblicas soberanas que comparten el mismo fuego sagrado de la Libertad, de la separación de poderes y de la justicia. La acción ciudadana ante los terremotos del 24 de junio certifica que el coraje y la dignidad de nuestro pueblo están conquistando ese futuro.
En estas horas de dolor infinito, los venezolanos mantenemos las convicciones intactas. Hemos decidido ser libres y prósperos, y esa es una decisión irreversible. Como lo hizo Bolívar en cada campo de batalla, con la misma fuerza que los Padres Fundadores de los Estados Unidos, los venezolanos hoy seguiremos hasta el final.
Que la fuerza espiritual de nuestros libertadores guíe nuestros pasos, que el coraje civil nos sostenga y que Dios bendiga la causa de la Libertad en Venezuela y en la América toda.
Abrazo a los venezolanos adentro y afuera; abrazo a cada familia víctima de la tragedia que nuestro país acaba de sufrir; abrazo a quienes nos han auxiliado y consolado, abrazo a los ciudadanos del mundo que luchan por la Libertad.
María Corina Machado
Hoy, 4 de julio, el pueblo de los Estados Unidos celebra los 250 años de su Independencia. Dos siglos y medio de una historia marcada por inmensos desafíos, pero sobre todo, por una determinación indomable: la certeza de que la libertad es el único fundamento sobre el cual se edifica una nación próspera y digna. Esa convicción convirtió a los Estados Unidos en el gran faro de esperanza para el mundo libre.
Los Padres Fundadores plasmaron en Filadelfia una verdad eterna: que la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad son derechos inalienables. No son dádivas de un monarca, ni concesiones de un gobernante; son derechos otorgados por el Creador que pertenecen a cada individuo por su sola dignidad humana. Pero ellos sabían que la libertad es frágil si no se protege, y por eso nos legaron su mayor aporte institucional: una República basada en la estricta separación de poderes y el imperio de la ley, un sistema diseñado para que el poder frene al poder y nunca más degenere en tiranía.
Venezuela y los Estados Unidos comparten ese mismo ADN republicano. Somos aliados históricos y naturales, unidos por el arraigo de nuestros valores democráticos. No es una casualidad que nuestras fechas fundacionales estén unidas en el calendario: mañana, 5 de julio, los venezolanos conmemoramos 215 años de nuestra propia gesta de Independencia. Esta proximidad en el tiempo simboliza un destino compartido: la vocación irrenunciable de ser libres.
Hoy, mientras el pueblo estadounidense celebra este cuarto de milenio de libertad constitucional, los venezolanos libramos nuestra propia batalla histórica para rescatar esos mismos principios: la división de poderes, la justicia independiente y la dignidad de los ciudadanos. En este día de júbilo, reafirmamos nuestro compromiso de avanzar unidos por un hemisferio de paz, donde la opresión sea cosa del pasado y donde la libertad y las oportunidades cobijen a cada uno de nuestros hijos.
En esta hora decisiva, expresamos nuestro más profundo agradecimiento al pueblo de los Estados Unidos; al Presidente Trump y a su gobierno; a sus funcionarios, militares y servidores públicos; y a todos quienes, con su compromiso y liderazgo, hacen de ese país una gran nación. Su apoyo ha sido un testimonio de solidaridad, firmeza y defensa de los valores de la libertad, en un momento crucial para Venezuela y para nuestro hemisferio.
Mantengámonos firmes en este camino. La libertad siempre prevalece.
Que Dios bendiga al pueblo de los Estados Unidos, y que Dios bendiga e ilumine a nuestra amada Venezuela!!!
@Morenojoset@OrlvndoA@MariaMartinD@delcyrodriguezv Lo q hizo fue desnudar al régimen, decir la verdad de lo q está pasando. Mientras q la Presirvienta lo único q hizo es lo mismo q han hecho estos 27 años, MENTIR!!! Das asco!!
Es imposible pensar que aquellos q destruyeron a Venezuela , sean los mismos q puedan reconstruirla. Los Venezolanos tenemos el derecho a elegir nuestro destino, incluso ante los más férreos intereses foráneos. #Venezuela#TerremotosVenezuela
Es evidente q este conglomerado de palabras y frases vacías fueron redactadas por interesados en hacer control de daños! #Venezuela#TerremotosVenezuela
Los terremotos del 24 de junio han dejado dolor y destrucción en nuestro pueblo. Desde la Asamblea Nacional 2015 agradecemos la ayuda determinante de Estados Unidos y de los países que hoy acompañan al pueblo venezolano en las zonas afectadas, especialmente en La Guaira.
La magnitud de esta tragedia exige responsabilidad y visión de Estado. Debemos transformar la vulnerabilidad de los que quedaron sin hogar y brindarles soluciones concretas y duraderas para quienes más sufren.
Junto al gobierno de Estados Unidos, seguimos de cerca las labores de rescate y asistencia que se adelantan en coordinación con el Gobierno Interino.
En este sentido, la Asamblea Nacional 2015, última institución democrática de Venezuela reconocida por nuestros aliados internacionales, llama a la unidad de todos los venezolanos. Solo unidos podremos acompañarnos en el duelo por las vidas perdidas y emprender con esperanza la reconstrucción del país.
Esta emergencia debe abrir paso a una reconstrucción nacional e institucional. Ese esfuerzo debe avanzar conforme a las tres fases planteadas por el Departamento de Estado: fortalecer la estabilidad, impulsar la recuperación económica y avanzar hacia una democracia sana con instituciones firmes. Por eso, asumiremos con responsalidad el rol que nos corresponde y haremos todo lo que está en nuestras manos para alcanzar esos fines.
Dios bendiga a Venezuela, a los venezolanos y a todos los países que han abrazado a las familias afectadas en estas horas tan difíciles.
Si en los días por venir la casa blanca cambia de posición con respecto a #Venezuela , no lo harán ni por convicción , ni mucho menos por amor a nuestro país🇻🇪. Pragmatismo del bueno!
Si en los días por venir la casa blanca cambia de posición con respecto a #Venezuela , no lo harán ni por convicción , ni mucho menos por amor a nuestro país🇻🇪. Pragmatismo del bueno!