HÁBLALE A TUS CÉLULAS … cierra los ojos y repite conmigo en voz alta o en silencio - Yo… di tu nombre - Amo cada célula de mi cuerpo y les concedo el poder de autorregenerarse - Cada respiración es como una caricia para ustedes - Les doy vida y energía - Agradezco a cada célula de mi cuerpo por su contribución al milagro de mi existencia - Hoy elijo llenar cada rincón de mi cuerpo con pensamientos positivos y palabras amables - Sé que cada una de mis células, responde a la vibración de amor y gratitud en cada latido de mi corazón -Siento la armonía que fluye a través de mis células - Les envío amor y luz dejando que la energía del Universo bañe cada una de mis células con su poder sanador - Desde hoy les mando luz a mis células para que puedan regenerar mi cuerpo y sanarme de todo lo que necesite sanación, ASÍ ES-HECHO ESTÁ-GRACIAS !
Aunque usted no lo crea…
En los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, la turista estadounidense Carla de Vries eludió la seguridad para besar a Adolf Hitler en la mejilla el 15 de agosto de 1936...
Esta es Natalie Grabow, una mujer de 80 años que desafió la edad y las expectativas para convertirse en la mujer de mayor edad en terminar un triatlón Ironman completo, nadando, montando en bicicleta y corriendo con pura determinación y coraje.
🚨| La ONU está tan “preocupada” por Nayib Bukele y los derechos de 80.000 terroristas presos en El Salvador, que se han olvidado por completo de 40.000 niños ESCLAVOS en el Congo que se ven obligados a trabajar en minas de cobalto. ⚠️ ¡La ONU es una MIERDA! ¿Estás de acuerdo?
Los archivos de Epstein no salieron por justicia. Salieron por ritual.
No aparecieron por justicia, el sistema dijo: esto es todo lo que hay y hasta aquí llegamos.
No es arrepentimiento. Es clausura simbólica. Es un ritual.
No se confiesa para pedir perdón; se confiesa para cubplir con el rito. Ya lo decía Carl Jung al hablar del arquetipo de Saturno -el dios de ellos, el devorador de niños- : lo reconocido pierde poder. Lo reprimido ata; lo expuesto se integra.
Manly P. Hall -otro satanista- explicó cómo las élites usan rituales para cerrar ciclos. La confesión pública funciona como un acto de clausura. Se sacrifica una pieza, Epstein, y el sistema continúa.
El mecanismo es antiguo.
Para Helena Blavatsky, Saturno aparece como señor del ciclo, de la deuda y de la ley. Pero no de la ley moral, sino de una ley mecánica.
El karma -para el satanista-no se vive como ética, sino como contabilidad energética. No hay arrepentimiento: hay pago. Pago simbólico. Pago ritual.
Aleister Crowley decía que hacer consciente el acto, exhibirlo, libera energía psíquica. La culpa inconsciente esclaviza; la culpa confesada se integra.
No se habla de perdón. Se habla de gestión del daño interno. Si lo sabes y si lo dices, ya no te domina. Esa es la fórmula.
Por eso la revelación de los archivos de Epstein es controlada. Sale lo suficiente para cerrar el ciclo, no para destruir el sistema. Saturno -como ley simbólica- exige cuentas.
La confesión ritual descarga. Epstein funciona como sacrificio. Y la exposición pública intenta un cierre kármico. Ellos creen que así el karma queda neutralizado porque, para esa lógica, el karma no es ético: es mecánico.
En astrología simbólica, Saturno representa ley, juicio, estructura. Aries representa inicio, fuego, guerra, impulso, cabeza. Saturno en Aries se lee como: el juicio inicia un nuevo ciclo o lo oculto irrumpe de forma violenta.
Es tiempo de que las culpas salgan a la luz para cerrar un ciclo. Eso es lo que creen estar haciendo.
Pero aquí está el choque frontal.
El cristianismo verdadero no negocia con Saturno. No administra la culpa: la rompe. No recicla ciclos: los crucifica. La verdad bíblica no funciona con pagos energéticos ni con rituales de descarga. Funciona con arrepentimiento real, justicia y transformación. Por eso esta lógica es incompatible con la cruz.
Y por eso lo que estamos viendo no es una lucha contra carne y sangre, sino contra principados y potestades. Es simbólico, es espiritual, es estructural.
Las élites usan símbolos, rituales y narrativas porque saben que la confesión pública tiene efectos psicológicos y sociales reales. Pero confunden exposición con redención.
Nuestra respuesta es resistencia espiritual. Seguir hablando, discerniendo, desenmascarando.
Porque la verdad no se cierra en un rito y no acepta negociación.
Incluso cuando crees que no vas a ser capaz de hacer o conseguir algo, o piensas que no vas a ser capaz de lograr tus objetivos, tu cuerpo sigue creyendo en ti y trabajando para que lo consigas.
Rendirse es solo una decisión.