Hoy ha muerto el abuelo. O quizá ayer. No lo sé. Recibí un mensaje de mi hermano: "Encontraron al abuelo. Pero lo encontraron muerto." Pero no quiere decir nada, quizá haya sido ayer.
A mi no me vengan a invitar a hablar de "familia" y "amor fraternal" quienes me han menospreciado.
Familia han sido mis padres y mis amigos de siempre, que verdaderamente me han acompañado en cada crisis, en cada cagada y estupidez que he hecho.
Ellos si me han demostrado amor.
Mi odio está completamente por los 400k estúpidos que votaron en blanco.
Los agüevardistas siempre son los mismos cafres, pero la gente que votó en blanco?
Fajardo hpta.
Sé que estoy profundamente roto y bastante lastimado, que ando omitiendo mi dolor y respondiendo a las comsecuencias de mis actos.
Sé que ando destruyendo mis expectativas y limitando mi potencial, que estoy enfocado en todo lo que no es para mi.
Pero, ¿Cómo cambio todo?
En el 2014, cuando era Santos contra Zuluaga, la izquierda a la que veían desde las alturas, con tanto desdén y asquito, no dudó un segundo en apoyar a Juan Manuel en segunda vuelta. A mí nadie tuvo que «seducirme» el voto, era la paz o la debacle. No votamos felices, de hecho fue todo lo contrario, Robledo nunca nos bajó de «santistas solapados» pero primera estaba Colombia. Hablemos como adultos, lo que está en juego es el Estado social de derecho. Ni más, ni menos.
Mucha búsqueda de la ética en estos momentos donde las condiciones materiales no permiten una imparcialidad.
Recuerden que el pensamiento crítico no es solo buscar la razón, también es ser partidario, ya sea para cagarse en el país o defender lo poco que queda.
Manada de tibios
Y ahora en la segunda vuelta no me vengan los fajardistas con sus discursos de moralidad y busqueda de la razón en medio de esta realidad polarizada, porque saben que pueden ir comiendo mierda.
El barco se hunde para todos si nadie rema por llegar a la orilla.
En vez de volver el parche en organización, volvieron a la organización un parche.
El sentido y deber organizativo se volvió un lema teórico y lo triste es que se olvidó la praxis revolucionaria.
Nos hemos tenido que adaptar a casi 3 millones de venezolanos que viven en Colombia y ahora quien venir a dárselas de dignos con que no podemos opinar sobre su política jajajaja el descaro
Lo increíble es ver como la gente se alegra porque bombardean una capital en nuestra Latino America por los caprichos de un blanco racista, xenófobo y ladrón.
Cuesta creer en la humanidad en tiempos de guerra.