Básicamente puedo decir, sin temor a equivocarme, que estudié toda la vida para lograr lo que pasó ayer. Gracias a la universidad pública, gratuita, federal y de calidad. Al CONICET. Y fundamentalmente al pueblo más maravilloso del mundo que lo hizo posible.
A un año del fallo contra Cristina
Un año atrás se consumó una enorme infamia a la vista de todos: la condena de Cristina dictada por sectores del Poder Judicial tan alejados de la Justicia como cercanos al poder real.
Cristina fue víctima de una larguísima persecución que desembocó en una condena arbitraria, desprovista de pruebas y por supuestos hechos que ni siquiera estaban entre sus competencias, usando un argumento jurídicamente absurdo: “no podía no saber”. Persiguen también a su familia y alimentan un clima de odio y violencia que tuvo su expresión más salvaje en el intento de asesinato que sufrió. A casi cuatro años del atentado, la investigación sobre quiénes lo planificaron, financiaron e instigaron brilla por su ausencia.
Los mismos intereses que impulsaron la persecución contra Cristina son los que hoy sostienen un modelo económico que destruye la industria nacional, pulveriza salarios y jubilaciones, recorta derechos sociales y laborales, y concentra la riqueza en cada vez menos manos. Todo esto ocurre mientras el presidente alimenta todos los días el odio y ataca los fundamentos sociales de nuestra democracia.
A un año de aquel fallo, ratificamos lo que verdaderamente no se puede no saber: Cristina es inocente y continúa injustamente detenida. Frente a cada injusticia y cualquier intento de disciplinar al campo popular, tenemos la obligación de defender la democracia y el derecho de nuestro pueblo a vivir dignamente, en una Argentina más justa.
Qué decir.
Conocí al Indio en 1984. Fui a hacerle una entrevista a Los Redondos (también estaban Skay y la Negra Poli) para El Porteño. Enrique Symns me había hecho el contacto. Era un sábado a eso de las 7 de la tarde. Llegué y la negra Poli me preguntó si prefería fernet puro o cerveza con vodka, los únicos alcoholes que tenían en el departamento.
Así comenzó una amistad que duró unos 6 años (se distanció cuando pasaron a los estadios y la fama absoluta y yo ya no pude seguirles el paso por esa locura; aunque lo vi al Indio a comienzos de este siglo en el Centro porteño, de casualidad -iba muy camuflado pero lo reconocí, lo llamé y nos fuimos a tomar un café- y también vi a Poli y Skay varias veces en Palermo y ellos están igual que en mi recuerdo de hace 40 años).
Esa entrevista (que apareció en el número de diciembre de 1984 en El Porteño) terminó antes de una hora, pero nos quedamos charlando hasta las 8 o 9 de la mañana del domingo. Desde entonces y por varios años nos vimos con mucha frecuencia. Me subí a la camioneta con la que íbamos a los recitales de los amigos (por ejemplo, a ver al pelado Luca en algún show de Sumo).
En 1987 y 1988 llevé a Symns a Fin de Siglo y el Indio venía seguido a la redacción (Vera Land lo entrevistó ahí alguna vez, también escribió una columna, le gustaba lo que hacía El Monstro Punk en la revista).
Los Redonditos de Ricota fueron desde el comienzo una familia "mafiosa" (en el sentido cariñoso, sí, cariñoso del término). Uno entraba ahí y ya era parte de una cofradía, era un mundo que te integraba y te abrazaba y te enloquecía y te enriquecía.
Fueron 6 años vertiginosos de mi vida. Recién pude comprender algo de lo que había pasado ahí cuando me bajé de la furgoneta y miré desde afuera: a pesar de la lucidez descarnada había esperanza. Fue hermoso (mientras duró).
El Indio hablaba como escribía. No es que cada frase fuera como las letras de sus canciones, pero sí que esas frases cotidianas tenían el fraseo, el ritmo de sus poemas. Los neologismos en los que ensamblaba partes del inglés con el castellano estaban en su habla cotidiana, en cada ocurrencia.
El Indio era cariñoso y sonreía. El Indio que yo conocí era esencialmente un hombre bueno, muy dado a sus amigos.
El Indio era un hijo de la educación pública, de las instituciones del siglo XX (su padre había sido jefe de correos en La Plata). Criado en una casa de clase media con los libros que tenían la clase media a mitad del siglo XX y con los sueños de un joven rebelde de los 60: los beatnik (ante todo Kerouac y Burroughs, pero en poesía Ginsberg) y Rimbaud, el eterno joven de la poesía infinita.
Vamos a brillar Indio.
Al menos entre mis lágrimas te veo brillando. Sonriendo feliz de haber transitado el arduo camino a la nada.
Junto al Presidente @stefanocdicarlo, Nicolás Otamendi firmó su contrato hasta el 31 de diciembre de 2027 y será jugador de River desde el 1 de julio de 2026.
Viviendas construidas con tecnología 3D🏘️🏠 Este es nuestro plan para revertir la crisis habitacional en la región. Nuestra impresora gigante construída junto a @astilleroARS está en la última fase de pruebas, casi lista para comenzar a "imprimir" casas https://t.co/GXHcXucmiK
¡Feliz día a las y los enfermeros de la @baprovincia! 👩🏻⚕️❤️
Son el corazón del sistema sanitario y cumplen un rol central en los cuidados. Muchas veces, además, representan el primer contacto de la comunidad con el sistema de salud.
ℹ️ Durante 2025 creamos el Consejo Provincial de Enfermería, una herramienta para fortalecer la formación, jerarquizar la profesión, mejorar las condiciones laborales y seguir construyendo una salud pública con enfoque de derechos.
Gracias por el compromiso, la vocación y el esfuerzo de todos los días. Cuidar también es una decisión política