El oso Synochok vivió casi nueve años en una pequeña jaula metálica de tan solo 4 m², obligado a realizar trucos de circo, transportado constantemente en un vehículo y privado de libertad.
Tras ser rescatado y trasladado a un nuevo hogar, Synochok se transformó por completo en un oso alegre y feliz, la vida que realmente se merece.🙏
"Y si algún día dejo de habitar tus ojos, se conformaría mi alma con vivir en tu corazón; Ser solo un árbol en un inmenso bosque o un diminuto trozo de nieve en la cima de la montaña…
Si; Si algún día dejas de verme, me bastará con que me recuerdes…
Popocatépetl e Iztaccíhuatl