A veces me pregunto si fui más feliz cuando no sabía que lo era. Cuando correr por el patio era un acto de libertad, y el mundo entero cabía en la sonrisa de mi madre desde la cocina.
"Y cuando nadie te despierta por la mañana, y cuando nadie te espera por la noche, y puedes hacer lo que tu quieras. ¿Como lo llamas? ¿Libertad o soledad?"
Tuve que pasar por tanta estupidez, por tantos vicios, por tantos errores, por tanto disgusto, desilusión y aflicción, solo para volver a ser un niño y poder comenzar de nuevo.
Me quedo con la sonrisa de mi mamá, los achantes con mis panas, con la gente que me ama , me quedo con quién me recibe en su casa, con quién me escribe y me extraña. Me quedo con eso porque eso simplemente sana.