@emiliolagos1 Que tristeza, se nos va el mejor presidente, así lo nieguen y no lo quieran reconocer los ignorantes, los cafres desagradecidos y la recalcitrante derecha. Y miren lo que fraudulentamente nos montaron.
El matarife acaba de derrotar esta noche en el congreso al filipichín, pues quedó como presidente del senado el impresentable Honorio Enríquez, que de honorio no tiene nada.
El candidato del ladrón de las
elecciones era el bandido guajiro Alfredo de Luque, hijo de un ladrón convicto.
Veinte años de silencio —durante los que estuvo guardado— terminan en este video inédito. Aquí se esconde el hecho histórico más pavoroso del presente siglo: el origen del próximo “presidente” de Colombia, gestado en las entrañas del hampa y de la muerte.
Un aplauso para el
medio @Tercer_Canal .
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Esto no lo ha dicho nadie hasta ahora: los carceleros gringos del ciudadano colombiano Beto Coral, además de torturarlo con golpes, hambre y sed durante 35 días, le robaron el teléfono celular, la billetera, una cadena de oro, y su mayor tesoro: los reconocimientos y diplomas con los que la DEA honró a su padre, el mayor Humberto Coral, el policía colombiano que, trabajando para Estados Unidos, localizó a Pablo Escobar el día que fue dado de baja; razón por la cual al mayor lo asesinó la misma policía, que protegía al gran capo mientras fingía que lo estaba buscando.
A Beto Coral también le robaron la cédula colombiana y todos los documentos legales de su trámite de asilo en Estados Unidos, el cual se encontraba en estudio.
El presidente electo @ABDELAESPRIELLA ha dicho muchas veces que los 60 millones de dólares que obtuvieron del BID no eran un préstamo sino un aporte del banco que no le iba a generar al estado ningún costo. Según este derecho de petición eso no es cierto. El presidente electo debería salir a aclarar por qué el BID dice una cosa y él dice otra.
@UltimaHoraCR@jrestrp Es decir que el empalme de ellos no es con el pueblo colombiano sino con aquellos extranjeros a los que les venderán partes del país.
Paola Holguín, la próxima ministra de cultura (hija de un prominente testaferro de Pablo Escobar) es de una ordinariez tal que no
da ni para ministra de la cultura traqueta.