Querido universo, te prometo que ya entendí. Te pido que ahora me hagas coincidir con personas de corazón y alma bonita, ya no quiero que me duela querer.
El día anterior a las vacaciones, la previa de un viaje, de una cita, de un concierto, los viernes, las ganas de decir te quiero antes de decirlo por primera vez, la víspera de reyes. La vida es mejor con nervios y con deseo.