Dios Padre todopoderoso, entra hoy en mi hogar y llena cada espacio con tu presencia, tu paz y tu luz. Recorre cada habitación y toma en tus manos todas mis preocupaciones, mis cargas, mis temores y aquellos problemas que humanamente no sé cómo resolver.
Señor, visita con tu poder sanador a mi familia, a mis amigos y a cada persona que está leyendo esta oración. Donde haya dolor, trae alivio; donde exista enfermedad, derrama sanidad; donde haya tristeza, regala consuelo; y donde reine la incertidumbre, haz florecer la esperanza.
Padre amado, protege nuestra entrada y nuestra salida. Coloca un cerco de ángeles alrededor de nuestros hogares y líbranos de todo peligro, de toda mala intención y de los enemigos visibles y ocultos. Aparta de nuestro camino todo aquello que quiera robarnos la paz, pero también transforma nuestro corazón para que podamos perdonar, actuar con sabiduría y confiar plenamente en tu justicia.
Rompe toda cadena, abre las puertas que vienen de ti y concédenos liberación, provisión, prosperidad y nuevas oportunidades. Que nunca falte el alimento, la salud, el amor ni tu presencia en nuestras vidas. Te entrego mis sueños, mi familia y mi futuro, porque sé que bajo tu cuidado estamos seguros.
Te amo, Dios mío, y confío en que tu misericordia me acompañará cada día. En el nombre poderoso de Jesús. Amén.
No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos.
Salmo 91:10-11
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo de Dios, iniciamos esta semana. Que sea de bendición y de éxito, y que Dios nos cubra con su preciosa sangre. Amén.
Y así... cuando ya había perdido toda esperanza, aparece mi amiga y me da esta sorpresa de cumpleaños. La fangirl en mi esta muy feliz. No pensé que pudiera tenerla conmigo.