Si alguna vez el amor me vuelve a encontrar, espero que Dios me permita conocer a alguien que vea el amor tan profundamente como yo; alguien que esté interesado, alguien que sea amable, alguien que elija quedarse, que se sienta como un hogar y también encuentre un hogar en mi.
Ángela Aguilar es el ejemplo perfecto de las mujeres que creen que ellas sí pueden hacer cambiar a un infiel; que ellas van a ser la excepción, que a ellas sí las van a respetar y valorar. Creyó que de migaja en migaja iba a completar un pan, y solo terminó dejándose en ridículo, porque el título de moza siempre se lo van a recordar.