Tendemos a menospreciar lo que no nos gusta. No es menos ese poema que parece una canción infantil frente al que parece una operación a corazón abierto. Cada quien con sus gustos.
Rufián, defiende la independencia de Cataluña y que en 18 meses dejaría la política para volver a la República catalana, se ofrece para liderar a la izquierda en las generales y presidir, como gran patriota, la nación española. No me sorprende esta decepción con lo que se cobra.