Es surrealista que tengamos que estar disfrutando de Arda Guler por primera vez el 26 de abril porque Ancelotti tenía que morir con Rodrygo en el campo.
Mourinho terminó ganando al Barsa hasta con los suplentes.
Zidane se jugaba la Liga y te metía 8 cambios sin problema.
La gran diferencia entre un equipo trabajado o no es lo que se nota cuando falta uno o varios titulares.
Por eso Carlo nunca quiere hacer cambios.
Los comentaristas reconocen que el Madrid de Ancelotti está dando un baño al City de Guardiola. Y lo hacen con su el tono fúnebre habitual de estas ocasiones.
Dios Santo, qué golazo acaba de hacer Mbappé. Qué puta locura.
Va haciendo surcos por el campo.
Cómo va a dar de mamar este chico…
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