El dinero corrompe hasta la misma iglesia... la maldición no será para el mundo sino para los "ensacados" q llevaron la corrupción del mundo a la Iglesia y les ��valió madres!
La cercanía es un bálsamo muy valioso, que brinda apoyo y consuelo a quien sufre en la enfermedad. Como cristianos, vivimos la projimidad como expresión del amor de Jesucristo, el buen Samaritano, que con compasión se ha hecho cercano a todo ser humano.
La crisis de la fe, en nuestra vida y en nuestras sociedades, tiene relación con la desaparición del deseo de Dios, con la costumbre de contentarnos con vivir al día, sin interrogarnos sobre lo que Dios quiere de nosotros. Nos hemos olvidado de levantar la mirada hacia el Cielo.