Cuando ves que citan a Bad Bunny en la tribuna del Congreso como si fuera Voltaire es cuando te das cuenta de que esto ya no tiene solución. Rezad lo que sepáis.
"En los años 80, criar gusanos de seda era casi un ritual de infancia. Bastaba una caja de zapatos, hojas de morera recién cogidas y mucha paciencia. Día a día, niños y niñas observaban fascinados cómo aquellos pequeños gusanos comían sin parar, crecían, cambiaban de piel… hasta que llegaba el gran momento: tejer su capullo.
El silencio respetuoso al ver cómo se encerraban en su propia obra de arte, la espera interminable y la emoción de descubrir, semanas después, que de aquel capullo nacía una mariposa. Era una lección de vida sin pantallas, de respeto por la naturaleza y de asombro puro.
Un recuerdo sencillo, mágico y profundamente ochentero que muchos aún guardan en la memoria."
Vía Flashback Films Productions
Cada vez que su hijo cumple años, su madre lo lleva al cementerio a recoger "el regalo que le dio su padre".
La intención es mantenerlo vivo en la memoria del niño.