- Y un día que me había despertado a las dos de la madrugada después de un sueño que me había dejado muy intranquilo, decidí que me apetecía fumar. Saqué la cajetilla, abrí un poco la ventana y encendí un cigarro.
- La gente que recuerda coquetea con la locura a través del dolor; la que olvida coquetea con otro tipo de locura, la de la negación del dolor y el odio a la inocencia; y el mundo se divide esencialmente entre los locos que recuerdan y los locos que olvidan.
- Me harté del movimiento, me cansé del alcohol, me cansé de las amistades campechanas y desprovistas de sentido, me cansé del trabajo, que solo me alimentaba en el significado más brutalmente literal.