Esta memoria también recuerda a Walter Bulacio.
35 años atrás la Policía se lo llevó de manera ilegal cuando iba a un recital de Los Redondos.
Falleció por las torturas de las que fue víctima.
En democracia.
Ni olvido ni perdón.
A mí lo que sinceramente me parece fascinante es que sea un fenómeno tan imposible de ser globalizado, traducido a otras latitudes. Es nuestro. A nadie más le importa. Todo nuestro. Un tesoro enterrado en el fin del mundo.
"No lo den por muerto a Caruso Lombardi. Cuando más lo dan por muerto, el tipo saca un cuchillo del taco de la bota y te lo clava en la yugular. CARUSO LOMBARDI ES COMO UN NINJA".
JAJAJAJAJJAJAAJAJA 🚬🚬🚬