Hay que ser muy cutre para ir a un restaurante y si te sobra algo de comida, pedir al camarero que te la ponga para llevar.
Cutre y egoísta porque esa comida puede ser reutilizada para otros comensales o para que los trabajadores se lleven la cena hecha a casa.
Los conquistadores españoles que llegaron a América eran pocos. Hernán Cortés llegó a Tenochtitlan con menos de mil hombres, pero contó con el apoyo de miles de indígenas aliados, que vieron en ellos una oportunidad para liberarse del yugo de imperios opresores como el azteca o el inca.
Tlaxcaltecas, huancas, cañaris y muchos otros pueblos se sumaron a la empresa española no por servidumbre ni engaño, sino por cálculo político.
La América precolombina no era un paraíso de paz, sino un mosaico de civilizaciones enfrentadas, con guerras, tributos, esclavitud, canibalismo y sacrificios humanos. Los españoles fueron un factor nuevo en ese tablero, no los únicos jugadores.
Presentar la historia como un cuento de buenos y malos, de europeos genocidas y pueblos indígenas puros e indefensos, es no solo falso, sino profundamente condescendiente.
La verdad es más compleja, y también más interesante. Fue una guerra con alianzas, traiciones, epidemias y ambiciones compartidas.
No fue un genocidio unilateral, sino un proceso violento donde todos los que intervinieron, europeos e indígenas, tomaron decisiones que cambiaron el mundo para siempre.
Esto me hace recordar una anécdota de un amigo sobre su actual esposa (y madre de sus hijas), donde él contaba que desde la primera salida supo que era ella, justamente porque le había brindado una comprensión que no había encontrado en nadie. De hecho contó en la radio de un país donde viví que en la primera salida ella se tiró un peo muy hediondo y él le dijo: chama, te cagaste. Ella le respondió: el que huele mis peos se enamora de mí.
Cabe recalcar que es una de las mejores parejas que conozco en todos los niveles de complicidad. Son realmente una pareja HERMOSA.
Tal cual como menciona el indicio de la que conoció el chamo del video.
@hhhuggoo Llevamos casi dos décadas de estética cubista y minimalista en todas las infraestructuras urbanas. Súmale el coste de mantenimiento de las zonas verdes y ya tienes la ecuación.
Por otra parte, a contra partida, hace casi una década que se descubre esto y se intenta combatir...