Un escenario catastrófico para muchos países respecto a este vital recurso. El estrés hídrico se calcula de acuerdo a la relación entre la demanda de agua y la disponibilidad del mismo.
En la imagen podemos ver que países latinoamericanos como Perú y México para 2050 estarían en un nivel alto, mientras que Chile llegaría a extremadamente alto, al igual que España y algunos países de África.