Yo no sé si existe un Dios pero de existir estoy casi seguro que no es un gran tigre con melena sino más bien esa voz que la mayoría ignoramos y escuchamos al meternos en problemas.
Ese momento en el que te sientes orgulloso del hombre en el que te estás convirtiendo, pero te está costando ser el hijo ocupado, el hermano distante y el amigo ausente.