"Crónicas de Dalias" es una película húngara animada de 1983. El equipo de 10 artistas tardó 6 años en crear más de 40.000 pinturas al óleo para completar el film, creando una obra con un estilo único y bellísimo.
Ha nacido un gif para la historia.
Lo podrás usar para situaciones en las que te joden pero tú entras en modo bestia y terminas jodiendo a los demás.
Messi.
Hay equipos que despiertan una antipatía difícil de explicar. Llega un punto en que ya no es simple rivalidad deportiva, sino una mezcla de admiración mal digerida, rechazo al éxito y una obsesión por verlos caer. Cuanto más ganan, más grande parece ser el deseo de que pierdan.
Pero hay una razón por la que siguen ahí: además del talento, poseen un carácter inquebrantable. Porque las estrellas ayudan, pero lo que realmente distingue a los grandes es negarse a darse por vencidos.
Te guste o no, lo de hoy fue una lección de competitividad, carácter y resiliencia. A algunos les tocará reconocerlo; a otros, simplemente, aguantarse.
Gracias por el juegazo de hoy.
Este es un pequeño fragmento de una de las obras más aclamadas de la animación independiente británica:
El cortometraje "Orpheus and Eurydice" (1984), escrito, dirigido y animado por la cineasta escocesa Lesley Keen.
Esta joya cinematográfica de seis minutos fue comisionada originalmente por el canal público británico Channel 4 y llegó a estar nominada a la prestigiosa Palma de Oro al Mejor Cortometraje en el Festival de Cine de Cannes de 1984.
La obra destaca porque cobra vida imitando de forma fidedigna la técnica de la cerámica de figuras rojas de la Antigua Grecia.
Los personajes y escenarios se presentan como siluetas estilizadas de color arcilla/rojizo sobre un fondo negro profundo, utilizando líneas de contorno dinámicas.
Para emular la experiencia real de observar una vasija clásica, la animación utiliza un movimiento de desplazamiento lateral continuo (side-scrolling).
La cámara se desliza horizontalmente como si el espectador estuviera girando físicamente un jarrón griego frente a sus ojos para descubrir los pasajes de la historia.
En esta secuencia en particular, el viaje de Orfeo avanza de izquierda a derecha. Utiliza su arte y la música de su lira como un puente pacífico para doblegar los peligros del Hades: primero apacigua la ferocidad del perro de tres cabezas, Cerbero, y luego convence al barquero Caronte para cruzar la laguna Estigia sin necesidad de usar la violencia.
El hipnótico y sutil movimiento de las líneas se complementa con una inquietante banda sonora compuesta a base de sintetizadores por el músico Lyell Cresswell, otorgándole un aire místico y atemporal a todo el descenso al inframundo.